2-0: El Sevilla gana al ritmo que marca Rakitic

Por  12:00 h.

El Sevilla FC ha logrado la segunda victoria en su caminar por el Grupo H de la Liga Europa, Tras ganar al Friburgo por dos tantos a cero, goles marcados en la segunda mitad por Diego Perotti de penalti y ya al final por Carlos Bacca. El juego del Sevilla siguió dejando dudas y el resultado ante los alemanes puede ser considerado como lo mejor, aunque el caudal de ocasiones llegó en la segunda parte, cuando el equipo de Emery ya ganaba y el Friburgo se quedó con un futbolista menos. Segundo triunfo del equipo sevillista, seis puntos y caminar firme en la competición continental.

Sevilla FC 2 Friburgo 0
2 – Sevilla FC
Javi Varas; Diogo Figueiras, Cala, Nico Pareja, Alberto Moreno; Rakitic, Iborra; Jairo, Trochowski (Marin, min. 55), Perotti (Rabello, min. 76); y Bacca.
0 – SC Friburgo
Baumann; Sorg, Diagné, Ginter, Günter; Klaus (Freis, min. 68), Fernandes, Höfler, Coquelin (Kerk, min. 60); Albutat (Mehmedi, min. 60) y Hanke.
Goles
1-0: Perotti, de penalti, min. 63; 2-0: Bacca, min. 90.
Árbitro
Vladislav Bezborodov (Rusia). Mostró tarjetas amarillas a Iborra, Perotti y Diagné. Expulsó a Diagné (min. 62) por doble amarilla en la jugada de penalti sobre Bacca.
Incidencias
Unos 15.000 espectadores en el Ramón Sánchez-Pizjuán, con más de 1.500 seguidores alemanes. Terreno de juego en espléndidas condiciones. Partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo H de la Liga Europa.

Mala primera parte del Sevilla, que fue despedido con pitos por parte de su público cuando el colegiado ruso Bezborodov dio orden de que los dos equipos se fueran al descanso. El conjunto de Unai dominó y llevó el peso del partido, sí. Pero no es menos cierto que en la elaboración de juego de ataque y de ocasiones de gol el atasco fue importante, con poca velocidad y movilidad y sin apenas ideas diferentes sobre el césped del Sánchez-Pizjuán. También los acercamientos al área de su rival fueron más claros por parte del equipo local que del Friburgo. Pese a la poca claridad de ideas, la escuadra sevillista pudo adelantarse en el marcador en las botas de Jairo antes del minuto 20 y en las de Trochowski, a cuatro minutos del descanso, aunque llegó cansado ante los dominios de Baumann y el intento de vaselina se quedó corto.

El motor del Sevilla sigue siendo Ivan Rakitic. El croata se mueve por todas las zonas del campo, salvo las más cercanas al marco contrario, obviamente por indicación de su entrenador. Rakitic demuestra una calidad tremenda día sí y día también en el campo. Otro de los destacados ha sido Trochowski, que se movió bien en la mediapunta, por detrás de Carlos Bacca.

En el segundo tiempo la historia no cambió de salida y ambos entrenadores empezaron a mover sus banquillos. Emery cambió fichas en la posición de segundo delantero y quitó del campo a Trochowski y dio entrada a Marko Marin. Pero el guión empezó a cambiar cuando Rakitic tomó de nuevo las riendas de su equipo. Ya metió en los primeros diez minutos un balón a la espalda de la defensa alemana sobre la entrada de Bacca por el flanco derecho, aunque el colombiano no estuvo acertado. La clave del encuentro llegó en el minuto 61. El croata mandó otro pase para un nuevo desmarque de Bacca, esta vez por el centro, el colombiano recibió y quebró dentro del área a Diagné, pero el defensor francés le derribó y el colegiado ruso decretó la pena máxima, así como la expulsión por roja directa del zaguero visitante. Perotti le quitó el balón a Rakitic y lanzó la pena máxima, engañando a Baumann y llevando primer gol al marcador del Sánchez- Pizjuán y la alegría a unos desencantada parroquia sevillista hasta entonces.

Pese a que el Sevilla se ponía por delante, la incertidumbre sobre el terreno de juego siguió, puesto que el conjunto de Emery se relajó un poco y el Friburgo intentó el empate. Un balón al hueco hacia la entrada de Günter provocó un desajuste de la defensa sevillista que permitió el remate del defensor del equipo alemán, pero el esférico se marchó lejos de la puerta de un casi inédito Javi Varas. Eso sí, el Sevilla con muchísima pólvora arriba quiso cerrar el partido y siguió atacando, aunque siguió con poco acierto y le costó. Pero el cuadro de Emery cambió los pitos por los aplausos y la ovación de la grada, finalmente convencida de que lo mejor fue el resultado que el juego desplegado sobre el terreno de juego. El Friburgo lo siguió intentando y un balón al interior del área defendida por Varas llevó mucho peligro, puesto que Juan Cala evitó el remate a bocajarro de Hanke y posteriormente, por parte del Sevilla fue Marko Marin el que tuvo ocasión de marcar el segundo tanto sevillista, aunque su vaselina se marchó por encima del larguero y luego Bacca, en una nueva oportunidad, mandó el balón al travesaño de la meta visitante. El penúltimo detalle del encuentro fue la grandísima ovación que se llevó Ivan Rakitic cuando Emery decidió sacarlo del campo, cuyo puesto fue ocupado por Cristóforo. En el minuto noventa, otro pase a la espalda de la defensa del Friburgo hacia Jairo acabó con el segundo tanto de la jornada para el Sevilla, obra de Bacca, que solo tuvo que empujar el pase del cántabro.