Ben Yedder y Pablo Machín durante el Sevilla-Zalgiris
Ben Yedder y Pablo Machín durante el Sevilla-Zalgiris

Sevilla-Zalgiris (1-0): Más falta de gol que miradas a la Supercopa

El Sevilla dominó el partido pero repitió el problema de las dos últimas temporadas: la poca pegada; Vaclik fue el mejor y el tanto fue de Banega

Por  8:59 h.

La historia se repite. Otro verano más. Haya cambios o no, lleguen unos jugadores u otros y esté en el banquillo Sampaoli, Berizzo o ahora Machín, al Sevilla le falta gol. No tiene pegada. Y así es difícil conseguir los objetivos. El actual, el de estar en el play off, está encarrilado. Pero menos de lo esperado. Y eso que enfrente hay un rival bastante inferior en cuanto a nivel. Pero de nada sirve dominar un partido, llegar en innumerables ocasiones al área rival, si luego la pólvora está mojada. Y eso es lo que le pasó al cuadro de Nervión en la noche de ayer contra el Zalgiris. También, y no hay que esconderlo, que Pablo Machín pensó más de la cuenta en la Supercopa de España. Sí, se trata de una final. Y sí, el Barcelona es mucho más peligroso que el equipo lituano, pero el mensaje lanzado por el entrenador no es el mejor cuando quizás es todavía más importante meterse en la fase de grupos de la Liga Europa que dar la sorpresa ante el Barcelona. Aun así, tampoco hay que dramatizar. El gol (golazo) de Banega y las buenas paradas de Vaclik deben servir para que el Sevilla juegue con el resultado en la vuelta y sea capaz de dar un paso más en la competición del Viejo Continente. De hecho, es su obligación.

Pero vayamos por partes porque para eso queda una semana. El entrenador del Sevilla dejó clara con la lista de convocados y con la alineación que Tánger pesaba más que la ida de la Q3. En eso estamos todos de acuerdo, pero para ello hay que hacer los deberes. Y anoche el Sevilla no los hizo del todo bien. Y eso que los de Nervión comenzaron bien. Presión arriba, velocidad en la circulación, juego directo y ocasiones. Muchas. Se vislumbraba una goleada, por más que el primer tanto tardara en entrar. Pero, una vez que Banega tiró de calidad para poner el 1-0 en el minuto 34, la sensación fue de que empezarían a caer en cascada un gol tras otro. Error. Primero, porque los de arriba -y no llega nadie- siguen con la pólvora mojada. Y luego, porque hubo exceso de relajación y el Zalgiris asustó más de la cuenta antes de que el colegiado ordenara el paso por los vestuarios.

Tocaba dejar a un lado los errores del final de la primera parte para dar un acelerón y dejar la eliminatoria resuelta. Pero no fue posible. Ni con los jugadores que comenzaron el encuentro ni después con los que fue introduciendo Machín. El Sevilla siguió dominando, continuó teniendo la pelota y no paró de llegar al área lituana, pero nadie acertó arriba. Ni los delanteros, ni los jugadores de segunda línea. Y no fue por falta de ocasiones. Eso sí, la dinámica de la segunda mitad fue distinta porque el Zalgiris, aunque siguió siendo inferior, llegó con bastante más peligro que durante el primer acto. Hasta el punto de que el mejor del partido por parte de los de Nervión fue Vaclik. El guardameta tuvo que aparecer en varias ocasiones para evitar el empate de los visitantes, lo cual sí que hubiera puesto nerviosa a una grada que demandaba más acierto en todas las líneas. La afición quería, como ocurrió contra el Ujpest, ir a la vuelta con total tranquilidad y, de paso, tener sólo en la cabeza la Supercopa de España. Pero no fue posible. El segundo tanto se le resistió al Sevilla, que ahora debe jugarse el pase al play off dentro de una semana en césped artificial. No es excusa, ni mucho menos porque la diferencia de presupuesto y nivel es abismal, pero a buen seguro que el sevillismo no se acostó anoche contento.

Aun así, la mejor manera de remediarlo es ganando un título el domingo, aunque está claro que para ello se deberá ver a un Sevilla muy distinto. En cuanto a once está asegurado, ya que Machín reservó a varios de los titulares, pero también deberá variar la puesta en escena, la intensidad y, sobre todo, el acierto de cara a la portería rival. El varapalo sufrido en la final de la Copa del Rey debe servir de ejemplo para saber que ante el Barcelona no están permitidos los errores.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
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Descanso (0-1): El Valladolid toma ventaja en una mala primera parte del #Betis https://t.co/olWK7I6c2g … vía @AFDLP - 34 mins ago