Soucek bate de penalti a Vaclik en el Slavia-Sevilla
Soucek bate de penalti a Vaclik en el Slavia-Sevilla

Slavia – Sevilla (4-3): Del Edén al infierno, por una pésima defensa

El Sevilla cayó eliminado de la Liga Europa en el último minuto de la prórroga a pesar de remontar un 2-1; siempre jugó con fuego... y se quemó

Por  10:29 h.

Fracaso rotundo del Sevilla en la Liga Europa, donde cayó eliminado ante el rival más débil que había en el bombo, el Slavia de Praga, cuyo mérito, y por ende demérito grande del equipo de Pablo Machín, fue meterle nada menos que seis goles en dos partidos a su rival, uno de los favoritos a alzarse con el título en Bakú. El partido no fue bonito, ni vistoso, pero sí fue lo suficientemente intenso como para reclamar algo más de un Sevilla que dio la sensación de fragilidad casi en cada acercamiento del equipo checo. Un varapalo de grandes dimensiones que, unido al de la Copa del Rey, obliga a los de Pablo Machín a hacer una recta final del campeonato de sobresaliente para acabar en puestos de Liga Europa, ya que la cuarta plaza se puede antojar incluso demasiado ambiciosa para un equipo tan decaído como este. Un Pablo Machín cuyo crédito queda bajo mínimos, ya que un mal resultado en el próximo partido en Barcelona ante el Espanyol podría precipitar su destitución justo antes del parón liguero, que otorgaría al club de Nervión margen para buscar a su relevo.

El duelo no tuvo nada de otro mundo, o al menos nada que no viéramos ya anteriormente en este Sevilla tan poco poderoso a domicilio. Nunca dio la sensación de tener autoridad en el duelo, de decir «aquí mando yo» ante un Slavia que tenía claro qué hacer. Se hartó de balones largos a la espalda de los carriles sevillistas y centros al área para provocar el pánico en una defensa desastrosa. Por dos veces se adelantaron los checos, y dos veces logró empatar el Sevilla, que parecía que mataba el duelo en la prórroga. Pero este Sevilla es más frágil que el cristal de Bohemia y no supo defender ni aguantar el balón hasta el 120. En el 119, Traoré ajustició a los sevillistas.

No hubo un dominador claro del partido, que careció de mucho fútbol elaborado porque ni el Slavia lo pretendía, ni el Sevilla era capaz de trenzar jugadas en un césped ciertamente deficiente. Eso sí, los primeros en arrimarse al área rival con peligro fueron los sevillistas en botas del mejor de los de Nervión sobre el campo, el holandés Promes. Un disparo del carrilero izquierdo obligó a emplearse a fondo a Kolar, que tuvo que mandar el tiro a saque de esquina. En esa misma acción, Kjaer remató sin fuerza a las manos del meta checo. Pero este Sevilla, bastante inferior en centímetros a su rival, acabó encajando el primero en una acción a balón parado. Un córner al segundo palo lo tocaba con la cabeza Skoda al centro del área para que apareciera Ngadeu-Ngadjui y la remachara al fondo de la red, haciendo el 1-0. Se ponía más cuesta arriba la contienda.

El fútbol del Sevilla, muy pobre, se limitaba a las internadas de Promes por su banda, donde le creaba problemas al limitado Boril, aunque era demasiado timorato. Banega lo intentó con la izquierda desde la frontal, pero su lanzamiento se fue al lateral de la red. No se encontró a gusto en ningún momento el equipo de Machín, pero la calidad le daba para disponer de opciones de empatar la contienda. Quién si no, Promes, tuvo la más clara hasta el momento con un disparo que se envenenó tras tocar en un defensa y acabó besando el larguero. Obtendría el premio el equipo sevillista al filo del descanso, cuando Kolar cometía un penalti claro sobre Promes, que el árbitro asistente de área tuvo que advertirle al casero colegiado bielorruso. Ben Yedder hacía el 1-1.

La segunda mitad no pudo arrancar peor para el Sevilla, puesto que el árbitro señalaba un penalti, que no lo pareció de Navas a Boril en el primer minuto, que Soucek convirtió en el 2-1. Por fortuna, solo tuvo que aguantar siete minutos en inferioridad, ya que Munir enganchó una preciosa volea desde más allá de la frontal para sorprender a Kolar y hacer el 2-2. A priori, cualquier gol sevillista sería un golpe definitivo. Machín movía el banquillo en el 73, quitaba ya a un desacertado Roque Mesa, dando entrada a Gonalons, y a Sarabia, para dar meter a André Silva.
Los minutos pasaban sin muchas noticias, todos tenían miedo a perder, o a ganar, quién sabe. La única ocasión reseñable llegó en el 90, con un remate defectuoso de Ben Yedder que detuvo Kolar. Franco Vázquez entró por Munir antes de la prórroga. Precisamente fue el Mudo el que volvió a poner por delante a los sevillistas en el 102 con un remate de cabeza tras asistencia de, adivinen quién, Quincy Promes.

Lo que pasa es que este Sevilla se empeña en ponerle picante a su vida y no tardó ni cinco minutos en encajar otro gol, con asombrosa pasividad defensiva, que metió al Slavia de nuevo a un gol de llevarse la eliminatoria. Y se la llevó en el 119, cuando en una jugada embarullada, Frydrych acertó a empujar el balón al fondo de la portería para mazazo de todos los sevillistas presentes. Tan duro como cierto. El Sevilla dice adiós a Europa. Toca ganarse el volver el próximo año.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
Entonces, creo que yo también estoy preparado para ser presidente señor Iglesias https://t.co/8iLrwMYMR7 - 10 horas ago