Ben Yedder, en el estadio del Slavia (EFE)
Ben Yedder, en el estadio del Slavia (EFE)

Slavia – Sevilla: Praga pone a prueba al rey de la Liga Europa

El equipo de Pablo Machín, obligado a ganar o empatar por tres o más goles ante el cuadro checo y sellar el billete a cuartos de final en la que es «su» competición

Por  3:45 h.
Slavia Praga
0
Sevilla
0
Kolar; Frydrych, Kudela, Deli, Boril; Soucek, Traore; Stoch, Kral, Zmrhal; y Skoda.
Vaclík; Carriço, Kjaer, Sergi Gómez; Jesús Navas, Banega, Roque Mesa, Promes; Sarabia, Munir; y Ben Yedder.
Aleksei Kulbakov (Bielorrusia).
Eden Arena. Hora: 21:00 TV: Movistar Liga de Campeones (Dial 50).

Vuelve el Sevilla a Europa, a una competición en la que se siente como pez en el agua y en la que, a pesar de que pueda ofrecer en ocasiones signos de flaqueza, de que se va a ahogar nadando entre sus aguas, siempre acaba sacando la cabeza para dejar claro que el tiburón de estas aguas continentales es él. Por algo ha reinado cinco veces en este banco de peces en el que cualquiera, como no andes con cuidado, te envenena y te manda a la lonja troceado. Ya en el partido de ida este débil Slavia se le clavó en la dentadura el Sevilla y amenaza con crearle una fuerte hemorragia que acabe con él. La fuerza, la intensidad y el poder de la mordedura sevillista quedó refrendada el pasado domingo ante la Real Sociedad, una imagen de fortaleza que el equipo de Pablo Machín quiere repetir en la capital checa para imponer su ley y sellar el pase a cuartos de final de la Liga Europa.

El 2-2 cosechado en Nervión fue engañoso para los méritos mostrados por ambos conjuntos, pero en el fútbol de nada sirven las sensaciones y los méritos contraídos, y sí la cruel dictadura del resultado. El Sevilla mereció un resultado mucho mejor que su rival, que marcó dos goles con fortuna (uno de ellos casi sin querer), dilapidando ocasiones para haber llegado hoy a la capital checa a pasear los galones que tiene merecidos en el Viejo Continente. Ya ha dejado claro el conjunto sevillista que tiene sobrada capacidad para, no solo ganar este encuentro, sino para hacerlo con solvencia y dejar en un pequeño accidente lo ocurrido en la ida.

Quizás el factor con el que tendrá que jugar mucho el plantel sevillista que salte hoy al césped del Eden Arena es el anímico. No es que llegue decaído, más aún tras el 5-2 favorable del domingo, pero el 2-2 da cierta intranquilidad a un equipo que, no hay que negarlo, fuera de casa es menos fiable que en su feudo. Sin embargo, tiene también como referencia el duelo en Roma de la ronda de dieciseisavos de final, donde el Sevilla fue solvente y bastante superior a una Lazio que ciertamente intimida más que este Slavia de Praga. Debe olvidarse de cualquier atisbo de nerviosismo y en eso ha insistido mucho Pablo Machín estos días con sus jugadores. La confianza en ellos mismos es el primer paso para doblegar al Slavia, que tiene más argumentos anímicos que futbolísticos a pesar de contar con el apoyo de su hinchada para el duelo. La ecuación parece fácil. Presión muy alta casi en el área rival, algo que provocará muchas pérdidas en la salida de balón de un equipo muy limitado técnicamente pero que quiere salir desde atrás jugando. Concentración defensiva y un gol, y todo irá sobre ruedas. Parece fácil, pero qué es esto para un Sevilla tan superior sobre el papel que su rival.

Y es que todos son conscientes de que, por mucha competición europea que sea, caer eliminado hoy en Praga sería un fracaso para el ambicioso proyecto sevillista y dejaría ciertamente tocado a su entrenador. Es la ley del fútbol. Por presupuesto, plantilla, potencial deportivo y prestigio, el Sevilla no es que sea el favorito en esta competición, es que lo es para ganarla de los que prestan en liza.
No se esperan demasiados cambios en el once sevillista respecto al último que goleó a la Real Sociedad, salvo los lógicos en una plantilla en la que algunas posiciones oscilan en sus integrantes para intentar tener a todos metidos en el ritmo competitivo. A Machín le gustaría tener a Gonalons listo para ser de la partida, pero le falta aún ritmo competitivo como par salir de inicio, así que Roque Mesa o Rog se disputan el puesto en la medular junto a Banega y Sarabia. En la defensa tiene pinta de que entre en el once Simon Kjaer, que acompañaría a Carriço y Sergi Gómez, sacrificando a Mercado, que quedaría relegado al banquillo. Vaclik volverá a la portería tras su lesión y Navas y Promes buscarán percutir por los carriles ante un equipo al que el Sevilla necesita marcarle. En esa tarea el especialista es un Ben Yedder al que ha venido acompañando Munir, pero no hay que descartar la aparición de André Silva entre los elegidos.

Sea como fuere, la clave está en la actitud que tenga el Sevilla hoy en el Eden Arena. Si sale valiiente e intenso a por el rival, tendrá mucho ganado y gran parte de la eliminatoria en el bolsillo. Como sea timorato…