Todos los caminos llevan a Sebastián Cristóforo

Por  3:13 h.

Sebastián Cristóforo sigue ejercitándose con sus todavía compañeros en Los Aromos, el complejo deportivo donde el primer plantel de Peñarol realiza los entrenamientos y las concentraciones, y a cuya entrada luce una estatua realizada en homenaje a Pablo Javier Bengoechea, mito del sevillismo entre finales de los ochenta y principios de los noventa. Casualidades del destino. El jugador trabaja cada día como uno más, con la máxima profesionalidad, pero ya no se puede abstraer de esa idea que se ha instalado en su cabeza y que dicta que ha llegado el momento de dar el salto a Europa, al club del sur de España donde militó Bengoechea, entre otros muchos compatriotas.

Un sentimiento sin voluntad de enmienda que la profunda mirada de la efigie de Los Aromos le recuerda cada mañana. A estas alturas, sabe que tiene que tener paciencia. Y se van dando los pasos. En lo deportivo, comienzan a llegar los primeros síntomas de que su venta está más cerca. Señales inequívocas, a pesar de la firmeza que intenta transmitir su entrenador, Diego Alonso (exgoleador y viejo conocido de la afición española), cuando en ocasiones esquiva sin éxito el inminente porvenir de su pupilo. Al final, el peso de los acontecimientos ha terminado por influir en las decisiones del preparador, que durante los ensayos de esta semana de cara al choque de vuelta de la Copa Sudamericana ante Cobreloa no trabaja con Cristóforo en el once inicial. Sebastián Píriz ocupa su posición en el mediocentro. Alonso ha incluido al jugador pretendido por el Sevilla en la convocatoria de 20 futbolistas, pero no va a ser titular.

Sólo caben dos interpretaciones posibles. La primera, que ya haya recibido órdenes para no utilizar demasiado al futbolista. La segunda, y más probable, es que el propio Diego Alonso conozca bien en qué punto se encuentra la situación y no quiera asumir los riesgos de trabajar con un efectivo que podría hacer las maletas antes del partido de mañana. Así las cosas, el mensaje del club sigue siendo que se cuenta con el jugador, pero ahora con evidentes matices y una jugosa lectura entre líneas. «Mientras Cristóforo esté aquí, es jugador de Peñarol y contamos con él. Uno ve posibilidades y hace variantes en el equipo, dependiendo de lo que se pueda plantear. Puede jugar o no, porque también hay otros compañeros que lo pueden hacer bien», explicaba ayer el entrenador Diego Alonso en Uruguay. No hace falta explicar cúales son esas «posibilidades» a las que se refiere y menos el contrasentido de no alinear en tu once de salida al jugador más cotizado del plantel.

Entretanto, en los despachos, el Sevilla espera cerrar pronto el fichaje (es la primera opción de Monchi), pero también el Peñarol, a pesar de algunos de los mensajes que se divulgan a la luz pública. Los aurinegros están alarmantemente necesitados de liquidez económica y, a lo sumo, el papel real del club se reduce a «apretar» lo que esté en sus manos al único director de orquesta que hay en todo este escenario, que no es otro que el todopoderoso Grupo Casal que ostenta la representación del jugador. Por esta vía, el acuerdo entre Monchi y Daniel Delgado, el socio en Europa de Paco Casal, está cerrado. También están pactadas las condiciones del contrato, y lo más importante: que el jugador está deseando venir y ya cuenta las horas. El único escollo, si es que se puede denominar con tal término, continúa estando en el montante del traspaso, donde el tira y afloja entre las partes gira en una cifra cercana a los tres millones de euros. Diferencias, arriba o abajo sobre esa cantidad, que no se antojan suficientes para dinamitar una operación ya cerrada en el resto de los flancos. Si el asunto se ha demorado, en parte también responde a que el presidente Del Nido ha estado unos días de descanso. Con el fin de su asueto, no habrá problemas para finiquitar el acuerdo con Paco Casal, que ya trajo a Sevilla a futbolistas como Chevantón o Darío Silva.

La pieza que falta

Sebastián Cristoforo nació en el mismo Montevideo el 23 de agosto de 1993, pero posee el pasaporte italiano. Explotó, como otros muchos, en el pasado Mundial sub 20 de Turquía, del que se proclamó campeón de forma brillante, aunque el subdirector general deportivo del Sevilla, Monchi, lo viene siguiendo desde mucho antes. Pudo comprobar sus virtudes hace meses en la Copa Libertadores. El jugador ya tiene buenas referencias de Sevilla. No en vano, uno de sus compañeros en Peñarol es el exnervionense Marcelo Zalayeta, que sí partirá de inicio en el próximo choque del conjunto uruguayo ante Cobreloa. A pesar de su edad, estamos hablando de un futbolista maduro en su juego, muy disciplinado tácticamente y un auténtico sostén entre la línea defensiva y el centro del campo. Justo el equilibrio que necesita y ha necesitado el Sevilla en los últimos tiempos.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

@MontesdeOcaFran

ABC de Sevilla. 18 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
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