Último y definitivo empujón para cerrar la llegada de Gameiro

Por  2:31 h.
Franco Baldini, director técnico del Tottenham Hotspur inglés, se plantó ayer en Valencia con el firme propósito de cerrar el traspaso de Roberto Soldado, que podría quedar resuelto de manera inminente por más de 25 millones. La noticia, cómo no, llegó hasta Sevilla y puso en alerta a la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán, ya que esa importante operación, de consumarse, podría estropear el plan trazado por el Sevilla, que desde hace varios días negociaba con el Paris Saint-Germain por Kevin Gameiro, por el que el director deportivo del Valencia, Braulio Vázquez, ha suspirado tanto como Monchi, su homólogo sevillista.
Puede que el Valencia haya llegado tarde, porque el club de Nervión, que se ha movido con celeridad y eficacia en este asunto, tenía un acuerdo con el deseado delantero francés desde la semana pasada y hasta ayer sólo le faltaba entenderse con el conjunto galo. Las posiciones de uno y otro estaban más que definidas: el Sevilla quería fichar a Gameiro, pero no a cualquier precio; y el PSG, que tiene mucho dinero pero que no se dedica a regalar a ninguno de sus activos, quería vender al jugador pero tampoco a cualquier precio.
La posible amenaza del Valencia, que con dinero fresco podría llegar a última hora y ponerle encima de la mesa tanto al jugador como al club galo unas cantidades que mejoraran las ofrecidas por el Sevilla, provocó que José María del Nido reaccionara ayer y terminara de acercar su propuesta a lo que venía pidiendo el PSG. Aunque Manuel Vizcaíno, subdirector general de Organización y Gestión, aseguraba al mediodía en Radio Sevilla que el conjunto blanquirrojo no podía «volverse loco» -«ya se han hecho grandes inversiones y si no llega otro delantero la plantilla está lo suficientemente compensada para dar la talla», argumentó-, lo cierto es que, finalmente, la oferta del Sevilla, entre fijos y variables, se aproxima casi de manera definitiva a los más de ocho millones que reclamaba el club parisino para firmar el trato. En condiciones normales, y una vez se resuelvan los típicos flecos de última hora que no deberían dar al traste con todo lo avanzado hasta ahora, la contratación de Gameiro será oficial a lo largo del día de hoy.
Con el delantero galo, otra vieja aspiración de Monchi que hasta este verano no se ha podido hacer realidad, el Sevilla deja prácticamente perfilada la plantilla para el ejercicio venidero, aunque es más que probable que, con cinco semanas por delante para que se cierre el mercado de fichajes, pueda haber más novedades, sobre todo en el centro del campo, demarcación en la que, al margen del regreso de Guarente, todavía no se ha producido ninguna alta y, en cambio, sí había previstas tres bajas: Campaña -nuevo jugador del Crystal Palace– y los descartados Javi Hervás y Maduro.
La delantera, ya definida
La llegada de Gameiro, de 26 años, la renovada delantera sevillista queda totalmente definida; ahora sólo queda que esta flamante incorporación, la que más emoción despierta entre los aficionados junto a la de Marko Marin, responda a las expectativas en el terreno de juego con buenas actuaciones y goles, responsabilidad que también recaerá principalmente sobre Carlos Bacca y Raul Rusescu.
Queda descartado que el ariete francés se incorpore a la gira sudamericana que está realizando el Sevilla, por lo que todo hace indicar que se unirá al grupo a partir del domingo, una vez que la plantilla esté de regreso en la capital hispalense y empiece a preparar el partido de ida de la primera de las dos eliminatorias previas que ha de superar para entrar en la fase de grupos de la Liga Europa y disputar tres competiciones en un curso, el que está a punto de arrancar, que, al menos en su parte inicial, está reavivando la llama de la ilusión de una hichada ávida de síntomas positivos tras unos años de decadencia.
Juan Morilla

Juan Morilla