3-1: Una calamidad de equipo, y de entrenador

Por  20:00 h.

El Sevilla FC completó esta noche una nueva calamidad de partido ante un Valencia que llegaba en plena crisis, y con un entrenador cuestionado, al caer derrotado por 3-1. En Mestalla parecía que sólo los locales se jugaban la vida, así que los de Emery (ahora es él el técnico cuestionado) certificaron el por qué son colistas de Primera división y entran en una crisis a la que más vale poner remedio cuanto antes. El entrenador, con decisiones extrañas a la hora de leer el partido, quedó retratado y su crédito se resiente.

Valencia 3 Sevilla FC 1
3 – Valencia CF
Beto; Coke, Cala, Fernando Navarro, Alberto Moreno; Mbia (Bacca, m. 76), Rakitic, Vitolo (Rabello, m. 70), Jairo, Marin y Gameiro (Cristóforo, m. 62).
1 – Sevilla FC
Diego Alves; Joao Pereira, Ricardo Costa (Víctor Ruiz, m. 57), Mathieu, Guardado; Javi Fuego, Banega, Fede Cartabia; Jonas (Canales, m. 77), Pabón (Bernat, m. 70) y Postiga.
Goles
1-0, m. 32, Jonas; 1-1, m. 51, Gameiro; 2-1, m. 67, Jonas; 3-1, m. 82, Víctor Ruiz.
Árbitro
Undiano Mallenco (Comité Navarro) amonestó a Jonas y Banega, por el Valencia; y a Cala, por el Sevilla.

El encuentro arrancó con dominio local t la lógica intensidad de quien sabe que tiene mucho que remediar con una afición que está de uñas con su equipo. El Sevilla esperó agazapado intentando sorprender a la contra, pero cada vez que disponía de alguna opción clara Jairo decidía erróneamente y tarde. Pabón y Postiga fueron los primeros en intentarlo, pero sus disparos se marcharon cruzados.

Poco a poco el Sevilla se iba sacudiendo la presión y no jugaba con la defensa pegada al área de Beto, pero pecó de falta de contundencia y el Valencia se lo hizo pagar caro. Una internada de Fede Cartabia sin que nadie le saliera al paso acabó en un pase de la muerte a Jonas que solo tuvo que empujarla al fondo de la red. Premio para el que más ganas le estaba poniendo al encuentro. El bagaje ofensivo del Sevilla se había limitado a un disparo tras jugada personal de Marin que se fue a la izquierda de Diego Alves.

Tampoco hubo una reacción de verdad en las filas sevillistas, cuya única opción hasta el pitido de descanso fue un lanzamiento desde la frontal de Marin que obligó a lucirse a Diego Alves. El once de Emery debía dar un paso al frente para derrotar a un equipo muy justito en facultades, que a buen seguro iba a intentar administrar su ventaja en el resto del encuentro.

En la reanudación, Vitolo tuvo la más clara hasta el momento para el Sevilla nada más comenzar, con un disparo tras buena jugada colectiva que desvió con el pie Diego Alves. Sería el preludio del empate, ya que poco después Mbia peinó un balón en el primer palo para que Gameiro, siempre en el sitio el francés, la empujase al fondo de la red. Ahora restaba creérselo de verdad e ir a por un rival cuya afición ya comenzaba a silbar a los suyos. Sin embargo, el primer cambio de Emery sorprendió a todos. Retiraba del campo a Gameiro, para dar entrada a Cristóforo y darle más libertad a Rakitic. El ariete francés no lo comprendía.

Jairo era el que asumía ahora las veces de delantero, pero el que tuvo la opción de marcar fue Vitolo, que quiso culminar él solo un contragolpe, pero cuyo disparo se marchó alto. Sin embargo, el que marcó de nuevo fue el Valencia, de nuevo Jonas, con un disparo desde la frontal que se introdujo cerca del poste derecho. La decisión de Gameiro le iba a suponer un dolor de cabeza. De hecho, rectificó e hizo otro cambio, pero a la inversa, dando entrada a Bacca, un delantero, por un mediocentro defensivo como Mbia.

Beto evitaba el tercero en una buena internada de Canales y los minutos pasaban sin noticias del Sevilla. Eso lo aprovechó el Valencia para certificar una alegría para el cuerpo y anotar el 3-1 que cerraba la victoria para los de Djukic. Víctor Ruiz cabeceaba en el segundo palo superando a Beto. Sainete culminado.