Vaclik se funde en un abrazo con Monchi tras el pitido final del derbi contra el Betis (Foto: J. J. Úbeda/ABC)
Vaclik se funde en un abrazo con Monchi tras el pitido final del derbi contra el Betis (Foto: J. J. Úbeda/ABC)

Vaclik: “Empecé de portero porque el que había se lesionó”

El guardameta repasa su carrera, desvela interioridades y anécdotas y habla de la "presión" de jugar en un Sevilla FC "acostumbrado a ganar a trofeos"

Por  11:47 h.

El guardameta del Sevilla FC Tomas Vaclik, cumpliendo con la cuarentena decretada por las autoridades a causa del coronavirus, ha concedido desde su domicilio una entrevista a Sport Magazine en la que repasa su carrera y desvela un buen puñado de curiosidades y anécdotas hasta que consiguió llegar a la élite. “Empecé de portero porque el que había se lesionó y el entrenador me dijo que me pusiera por un tiempo. Ya han pasado 24 ó 25 años. Lo más importante es que no tenía miedo del balón; la mayoría de los niños se giraban, pero yo no. Desde el principio, gané premios al mejor portero, y eso también me hizo sentir que fue una buena decisión”, explica sobre sus inicios el guardameta de la República Checa.

Vaclik, como cualquier joven en sus comienzos, también tenía sus referentes: “Todavía recuerdo el Mundial de 1998 que ganó con Francia. Era el número uno. Luego, le siguieron Buffon, Casillas, Petr Cech… Son los porteros con los que crecí. ¿Y quién me gusta ahora? Nubel, Alisson, Ederson, Neuer, De Gea.. Se puede tomar algo y aprender de todos”.

En cuanto a técnicos, destaca a Massimo Colombo, preparador de porteros que tuvo en el Basilea. Además, Vaclik explica que en Sevilla se encontró con una rutina de trabajo diferente, enfocada a “desarrollar velocidad, agilidad, destreza” y muy apoyada en la tecnología: “Todos llevamos GPS. Recientemente, hablé con el entrenador de porteros sobre lo que podía obtener de él. Es muy interesante. Puede hacer los entrenamientos más efectivos”.

Y es que Vaclik es un profesional que no deja nada a la suerte, al que le gusta estudiar minuciosamente a sus rivales. “Analizo a mis oponentes continuamente. Antes de cada partido, obtengo un corte de 15 a 20 minutos del entrenador de porteros con las características de los atacantes del rival y los lanzadores de penaltis”. Asimismo, recalca la importancia del aspecto psicológico: “Si algo me sucede durante un partido, puedo olvidarlo rápidamente. Pero después es peor; mi cabeza le da vueltas. En ese momento, es importante analizarlo, hablar con alguien y discutir qué pasó y qué se pudo hacer mejor. Hay que dejarlo atrás, porque es muy importante ir al próximo partido con la máxima confianza y no pensar más en lo que fue”, sentencia el meta.

Para terminar, escudriña los detalles y la responsabilidad de su posición en el campo: “La parte difícil es que estamos solos en la portería y tenemos una gran responsabilidad. Puedes hacer muchas cosas bien, pero la mayoría te recordará por lo que hiciste mal. En Sevilla la presión siempre es enorme, porque están acostumbrados a ganar trofeos. Lo sientes y no puedes deshacerte de ello por completo. Pero, con una experiencia cada vez mayor, puedes soportarlo”, concluyó.