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Valencia-Sevilla FC (0-0): Un punto que sabe a poco en Mestalla

El Sevilla fue superior en la segunda parte a un Valencia timorato; Jovetic y Correa tiraron arriba del equipo, pero faltó eficacia en el último pase

Por  9:46 h.

Un puntito y quedan 18 por disputarse. El Atlético de Madrid, el tercero, suma tres más que el Sevilla, y el Villarreal, el quinto, y que hoy juega contra el Alavés en Mendizorroza, tiene ocho menos. Esos son los números, los que le terminarán dando o quitando al equipo de Sampaoli el honor (o no) de jugar por tercer año consecutivo la máxima competición continental. Pero para conocer el desenlace queda mucho en una recta final en la que, tras jugar en Mestalla, tan sólo tendrá que rendir visita el Sevilla a dos equipos, el Málaga y el Real Madrid. Todo lo demás, hasta cuatro duelos, se jugarán en Nervión con el apoyo de su gente, con lo que ello implica. Por todo ello, quizás, el punto de ayer en Mestalla puede considerarse al mismo tiempo (y de manera paradójica) como importante, pero también como escaso premio, visto lo visto, sobre todo una vez que el equipo se repuso a un inicio de dudas y terminó encerrando en su área al cuadro de Voro. Le faltó lo de tantas veces. Dominó por momentos, trianguló, pero no tuvo la profundidad necesaria para terminar superando a un rival que pareció dar por bueno el punto a la mitad de la segunda parte.

Pronto se notó en Valencia que el partido ante el Sevilla tenía los ingredientes adecuados para vivirlo con pasión. La grada de Mestalla, venida a más en el mejor momento de sus jugadores (con tres victorias consecutivas) y con el recuerdo perenne del «Mbiazo» de 2014, tenía ganas de fiesta. Se presuponía, pero el ambiente de fiesta que reinó desde horas antes disipó cualquier duda posible: la del 16 de abril de 2017 era una tarde especial en Valencia, Así, y cuando apenas habían pasado unos minutos, Orellana respondió a su gente con un trallazo desde fuera del área al que tuvo que replicar Sergio Rico con un auténtico paradón. Era la forma que tenían los locales de advertir de lo que podía llegar si el Sevilla decidía parecerse al del Camp Nou o al de Leicester. Para más inri, en este marco de incertidumbre, y cuando aún no se había llegado ni al minuto quince, Vitolo pidió el cambio por unas molestias musculares. Era ya lo que faltaba a una jornada tan importante en la lucha por jugar la próxima Liga de Campeones. Sampaoli metió a Jovetic e instó a los suyos a presionar algo más arriba para tratar de aprovechar un robo de balón. Dicho y hecho. En un error de Enzo Pérez en la frontal de su área, a punto estuvo el propio Jovetic de adelantar al Sevilla. Pero su disparo, desde la derecha, se marcharía al palo.

Mejoría en el juego

A partir de ahí, y tras los primeros problemas, los de Nervión ganaron en confianza y nivelaron la balanza con el buen hacer de un Correa que cada día que pasa va a más. Cambiaron las tornas. El argentino, desde todas las posiciones de ataque, comenzó a ser un incordio para los defensas de Voro. Cualquier cosa podía pasar. Porque el Sevilla, metido arriba, dejó espacios y el Valencia trató de aprovecharlos con balones en largo para Munir y Orellana. En una de ellas, en el minuto 24, Mariano tuvo que esmerarse para sacar un balón debajo de la línea de meta. El partido estaba movido y cargado de un frenetismo que lo hacía más peligroso para los dos. De un lado para el otro, el colegiado, González González, terminó pitando el final de la primera parte con todo por dilucidarse.

En la segunda, el Sevilla inició su periplo mucho más convencido de sus posibilidades. El Valencia no estaba fino y los de Sampaoli, por contra, siguieron encontrándose cómodos de tres cuartas partes del campo hacia adelante. En sólo unos minutos, y con Escudero como protagonista, el Sevilla tuvo dos ocasiones claras para perforar la portería Alves. En la primera, el disparo del lateral se fue fuera por muy poco y en la segunda, y a centro de Escudero, Jovetic tocaría un balón que se marcharía rozando el palo. La mejoría de los sevillistas era evidente. Sólo faltaba el golito. Pero tampoco el colegiado parecía estar dispuesto a facilitarlo o, al menos, a no poner piedras en el camino cuando decidió no expulsar al meta Alves tras tocar el balón con las manos fuera del área en una jugada a la que pretendía llegar Nzonzi. El Sevilla siguió a lo suyo, y salvo un disparo de Zaza que desvió un atento Sergio Rico, todo lo que se veía llevaba la firma de los hombres de Sampaoli. La estrategia era más que clara con la presión en la salida de balón del Valencia y con la firme intención de, con dos o tres toques, ponerse de cara a portería. Una y otra vez, en un ejercicio que se realizó durante prácticamente toda la segunda mitad, faltaba la chispa final para encontrar el premio de los tres puntos. El entrenador sevillista decidió meter a Montoya por Mudo Vázquez para tratar de encontrar por la banda derecha alguna jugada que pudiera comprometer al inexperto Lato. Pero el día estaba para el empate. Ya no había vuelta atrás en un camino que coloca al Sevilla en esta recta final luchando por la tercera plaza, pero, sobre todo, tratando de amarrar la cuarta. Y hoy, pendientes del Alavés-Villarreal…

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@Alex_Pozo9 me alegro mucho por ti... Sigue igual. Abrazo - 2 días ago