Unzué: “Firmo por un equipo modesto, el de los pacientes de ELA”

El exportero del Sevilla FC estuvo arropado en su anuncio por el presidente, entrenador y capitanes del FC Barcelona

Por  17:06 h.

El exportero navarro Juan Carlos Unzué, exjugador del Sevilla (1990-1997), miembro del cuerpo técnico del Barcelona en varias etapas y exentrenador del Numancia, Celta y Girona, ha anunciado este jueves que tiene esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Unzué, de 53 años, ha convocado a los medios en el Auditorio 1899 del Camp Nou para explicar que padece esta enfermedad neurodegenerativa. “Os he convocado aquí a todos los medios de comunicación porque quiero hacer público mi actual estado de salud y es que, el pasado mes de febrero, la doctora Povedano confirmó el diagnóstico que el verano pasado ya me había dado el doctor Rojas (ambos presentes en la sala) en el Hospital de Sant Pau. Padezco esclerosis lateral amiotrófica, más conocida como ELA”, ha dicho.

 

Unzué desveló que le diagnosticaron la enfermedad durante la pasada pretemporada, cuando iniciaba una nueva etapa como entrenador del Girona. “El doctor Rojas fue quien me animó a que no dejara de entrenar y siguiera adelante”, recuerda el exfutbolista navarro, que cuatro meses después era destituido por los malos resultados del equipo y, a partir de entonces, decidió “priorizar” su salud y alejarse definitivamente de los banquillos.

 

“En mi caso, la ELA me está afectando a las extremidades: brazos, manos y piernas de forma asimétrica”, precisó Unzué, que explicó que actualmente su pie derecho “ha perdido algo de fuerza”. Al acto asistieron el presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, el actual entrenador del primer equipo, Quique Setién, y cuatro jugadores de la primer plantilla: Sergio Busquets, Gerard Piqué, Sergi Roberto y Jordi Alba. También el excapitán Carles Puyol y el actual seleccionador español, Luis Enrique Martínez, de quien fue su segundo en el Barça y con el que le une una estrecha relación personal.

 

Arropado por todo ellos, Unzué se mostró muy animado en todo momento, pese al duro trance por el que le está tocando pasar: “Os puedo asegurar que lo llevó bien, que estoy fuerte mentalmente para convivir con esta difícil enfermedad y que me siento un auténtico privilegiado por lo que la vida me ha dado hasta este momento”. También, siguió el extécnico, “me siento afortunado por todo lo que puedo hacer en este momento respecto a la ELA y otras enfermedades parecidas, que son invisibles, pero aparecen y están ahí“. Dar visibilidad a esta dolencia en España, que según desveló cuenta con unos 4.000 afectados, es la razón fundamental que ha llevado a Unzué a anunciarlo en una rueda de prensa.

“Mi objetivo ya no va a ser entrenar a un equipo. Mi etapa como entrenador se ha acabado. Ahora, voy a firmar por un equipo modesto pero muy comprometido, y voy a tener muchos compañeros y compañeras. Un equipo con mucho movimiento en el mercado de fichajes porque, desgraciadamente, cada día firmamos a tres caras nuevas y perdemos a otros tres compañeros a causa de la ELA”, afirmó. Ese equipo no es otro que la Fundación Luzón, con la que trabajará conjuntamente para recaudar fondos “que ayuden a la investigación y a encontrar un tratamiento para esta enfermedad” de la que recordó que “actualmente no tiene cura”.

“Vamos a ayudar a mejorar la calidad de vida de estos compañeros de equipo”, subrayó Unzué, quien dijo haber aprendido de muchos de ellos en estos últimos meses, como por ejemplo del periodista Carlos Matallanas. “Lleva ya seis años diagnosticado con ELA y tiene un blog magnífico que escribe a través de sus pupilas y una pantalla. Esa es su manera de ser un referente”, destacó el exfutbolista, que de la esclerosis lateral amiotrófica ha extraído una primer gran lección.

“Es la gran capacidad que los seres humanos tenemos para adaptarnos y superar estas situaciones. Estando en contacto con otros enfermos, me ha llamado la atención las muchísimas ganas que tienen de seguir viviendo y disfrutando, a pesar de las grandes dificultades. Porque la vida merece la pena incluso cuando parece que las cosas se están derrumbando”, sentenció.