Navas, Sergi Gómez, Escudero y Banega celebran la victoria del Sevilla sobre el Espanyol por 2-1 (AFP)
Navas, Sergi Gómez, Escudero y Banega celebran la victoria del Sevilla sobre el Espanyol por 2-1 (AFP)

Liga low cost

Puesto que miran la tabla y ven que en el ático de lujo no están los de siempre
Por  11:48 h.

Ese es el debate. Para algunos, muchos, que escriben, hablan y televisan sus opiniones desde Despeñaperros hacia arriba. Eso que la guasa sureña denomina cierta prensa capitalina. Para esa cierta prensa capitalina, da igual que beban whisky en el palco de Florentino o coman butifarra de casa Tarradellas en el del Campo Nuevo, la Liga que aún no cumple con su primer tercio de recorrido es muy barata. De bajo coste. Puesto que miran la tabla y ven que en el ático de lujo no están los de siempre. Los eternos. Los inamovibles. Hay uno que sigue encaramado a la copa del árbol. Pero a muy pocos puntos de los robaperas, esos dioses menores que su conmiseración deportiva suele mirar de soslayo. Aunque les pinten la cara con goleada a domicilio unos que pasaban por allí y cuyo apóstol de la posesión asegura que le gusta más jugar que ganar. Jejejeje. Nadie se pone tan contento metiéndoles cuatro en su casa a los tractoristas que jugando como si Menotti practicara la billarda consigo mismo…

A los gurús de esa cierta opinión les gustaría una Liga a la holandesa o a la escocesa. Dos equipos para siempre disputándola y el resto a tocar el guitarrón como buenos mariachis. Para que ellos sigan siendo el rey. O los reyes y los príncipes. Ya digo que no llevamos ni un tercio de Liga jugado. Y ya se llenan las bocazas de espumas rabiosas para morder la pantorrilla de la frustración. Tranquilos, muchachos. Queda Liga como para siete infartos, cinco entrenadores más con destino en la Venta y para que todo vuelva a ser como siempre. O sea, una Liga de piñón fijo. La Liga inmóvil. La Liga de foto fija. La Liga siamesa. ¿Qué diréis entonces? ¿Qué es una Liga de bajo costo o es la Liga de las estrellas? Os espero. Por boca chanclas.

Pero a buen seguro que sé lo que empezaréis a vender en vuestros carretones: más crecepelos. Los mismos crecepelos de siempre. Que solo una liga es grande. La que juegan los dos monopolistas de nuestro fútbol. Esa oligarquía deportiva que maneja calendarios, presupuestos, publicidad y consignas federativas con la subordinación (posiblemente es casi imposible mantener la dignidad de una contestación alternativa) del resto de los implicados en el aparato futbolístico. Donde hay señores siempre hubo siervos. Eso es inevitable. Excepto que la clase media despierte, aspire y suspire por estar ahí arriba.

Que el Leicester ganara aquella liga en Inglaterra fue un gol por la escuadra para los que creen en la momificación clasificatoria de nuestro fútbol. Seamos realistas y pidamos lo imposible. Encarnaba el sueño de los de la pana frente a los del frac. El sueño que aquí se niega incluso en la caprichosa y posiblemente fugaz clasificación de un tercio de Liga. No quieren ni eso. Y eso es inevitable. A día de hoy, esta Liga no es que sea de low cost. Es que es más distinta que otras previas que consolidaron en el fútbol español un dúo dinámico que inmovilizaba al resto. El reparto de las televisiones, absolutamente caprichoso y desproporcionado, ha sido el colaborador necesario para que el sistema fraguara. Cuando el Sevilla FC se levantó contra este estado de cosas no pedía lo mismo que las marcas más absolutas de nuestro fútbol. Pedía proporcionalidad para hacer una liga más justa, más igualitaria, menos servil, más competitiva y menos previsible. Hoy es posible que parte de esos recursos nos hayan hecho menos víctimas y un poco más verdugos. Al menos en el primer tercio de una Liga que no es barata en absoluto. Es tan distinta que los que están acostumbrados a ganarla en los diez primeros partidos se han puesto nerviosos y no han tenido rubor en demostrarlo. Con lo larga que es la Liga y lo seguro que estoy que la coparán los de siempre. Y si por mano del demonio se colara en la fiesta un chico malo ya se encargaría la cosa de ellos en buscarse un Urizar Azpitarte para que el Leicester quedara fuera de los elegidos…

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión