Entrenamiento del Sevilla de este miércoles en la ciudad deportiva (SFC)
Entrenamiento del Sevilla en la ciudad deportiva (SFC)

Sevilla FC: La mejor manera de empezar

Para volver a caminar juntos con Nervión de la mano. Mirando al frente. Y pensando en un futuro sin más memoria que la que se ilumina con los reflejos de plata
Por  11:32 h.

Entiendo que la mejor manera de empezar el año será terminarlo bien. Muy bien. Y para que eso se de no espero un castillo de fuegos artificiales. No sueño con que fichen a Messi; ni que regrese algún hijo pródigo desde la Lazio; ni tampoco que algunos de nuestros dirigentes se cuelen en algún alto cargo orgánico del fútbol español, a la vera de Florentino y de los otros dos. Nada de eso espero que se de para empezar bien el año. La mejor forma de arrancar el nuevo ciclo pasa, obligatoriamente, por traumatología. Donde algún especialista de talla reduzca la brutal fractura social de nuestra entidad. Si somos capaces de volver tres pasos atrás y dar un salto de memoria para olvidar lo que pasó en aquella bochornosa jornada de la asamblea general, yo le hago la ola al destino y beso los pies de la diosa Fortuna. Porque no hay nada que más terror me provoque que las causas que incendiaron la casa de nuestra convivencia sigan latentes y a la espera de otra ocasión para aflorar como hacen los champiñones en la humedad más oscura. Unidad absoluta. Desmentidos radicales. Titulares como los leídos estos últimos días donde se decía que yo no vendo ni venderé. Ya venga con la pastora imperio el primo de Trump o el heredero del flan chino El Mandarín. Desterremos del mosqueo colectivo las causas de la desafección. Para volver a caminar juntos con Nervión de la mano. Mirando al frente. Y pensando en un futuro sin más memoria que la que se ilumina con los reflejos de plata.

Esa sería para mí la mejor manera de empezar el año terminándolo bien. Reconstruyendo lo destruido. Limpiando lo que se ensució. Dejando las esquinas para los corner y no para las emboscadas. Escuchemos lo que queremos escuchar. Que el Sevilla FC no se vende. O al menos no se vende de la forma tan tenebrista que, al parecer, se quería vender. Olvidemos alusiones desafortunadas, dialécticas sociales que no caben en la familia. Hay ricos y tiesos. Pero ni los ricos son más que los tiesos ni los tiesos quieren más que nadie al Sevilla. La familia es la más fuerte acción de este club que cuando permanece unido y todos los ojos se clavan en un objetivo, no solo se consiguen. Sino que hasta parece sencillo que lo hagamos. Superar todo esto es fundamental para la temporada. Yo diría que nuestro mejor fichaje en el mercado de invierno. Fichemos lo que tanto necesitamos. Unidad, credibilidad interna y transparencia. Y conseguidas esas tres metas no nos paran ni con descargas eléctricas. Arrollamos. Y recuperamos nuestra normalidad. Que no es otra cosa que saber que el enemigo no está en casa. Sino fuera de ella y hay que estar preparados para defenderla.

Si además de todo esto somos capaces en Butarque de meter uno más que los pepineros, ya os veo la sonrisa navideña colgada de los labios, siendo la envidia de Papá Noel: jojojojo. Esos renos más alegres que Promes tras conocer a la Gitana de Sanlúcar; esos paquetes rebosantes de ilusión donde no caben fichajes con defecto de fábricas; esas bajadas por la chimenea para dejarnos un mes de enero tan intenso que nos va a parecer mayo; esos calcetines llenos de dulces sin azúcar para que el cafetero se quede en los kilos que está. Si además de la unidad y la transparencia somos capaces en Butarque de bailar por sevillanas, déjenme que les diga, queridos palanganas, que habremos hecho los deberes para un sobresaliente natural. Y las fracturas serán tan solo el mal recuerdo de una pesadilla olvidada. Os deseo, sevillistas, lo mejor. Os deseo la felicidad de serlo y parecerlo. Os deseo un escudo sin más oro ni brillantes que los de vuestra lealtad. Os deseo que sigamos juntos hasta la victoria final.

Félix Machuca

Félix Machuca

Colaborador de Opinión