Imagen del mosaico de preferencia del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán
Imagen del mosaico de preferencia del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán

Cubierta, sí o sí

Qué menos que el socio disfrute de su derecho fundamental, el de ver a su equipo sin que lo castigue un chaparrón o le dé una lipotimia
Por  17:17 h.

No tuvo mucha aceptación en la pasada junta de accionistas la idea del expresidente Del Nido de “obtener un crédito de 150 millones a pagar en 40 años para levantar un nuevo estadio Sánchez-Pizjuán”… de momento, el club sigue centrado en continuar con su profunda remodelación de las actuales instalaciones. Ahora, concretamente, se ponen sobre la mesa diferentes fórmulas para aumentar la capacidad del coliseo sevillista en 4.000 ó 5.000 asientos más, como desveló tras la asamblea el propio presidente, José Castro. Más pausado, en cambio, va el tema de la posible cubierta, que entrañaría elevados costes para la entidad. Es en este punto precisamente donde queremos detener la reflexión… el 7 de abril de 2016 los periodistas sevillanos viajamos con el equipo entonces entrenado por Unai Emery al Nuevo San Mamés. El Sevilla se jugaba allí la ida de los cuartos de final de una Europa League que acabaría ganando. Aquel partido también se lo llevó por 1-2. A los que aún no conocíamos el flamante feudo vizcaíno, nos sorprendió enormemente. Es de esas infraestructuras deportivas que te deja boquiabierto. Por todo. Por comodidad, acústica, diseño, servicios y espectacularidad en todos los sentidos…

Curiosamente, aquel día los socios del Athletic que acudían a la importante cita de su equipo no solo hablaban del partido con el Sevilla… el gran tema de conversación eran las nuevas obras que se iban a llevar a cabo en un estadio totalmente nuevo y de aspecto inmejorable (se inauguró sólo dos años y medio antes, y ya había recibido varios premios internacionales de arquitectura). La noticia era que justo después de la eliminatoria contra el Sevilla el club vasco iba a iniciar los trabajos para ampliar la cubierta del estadio, que, a simple vista, a todos los desplazados allí nos parecía perfecta, grandilocuente. Resulta que un grupo reducido de abonados se había quejado a la directiva del Athletic de que cuando llovía, por el efecto del viento, se mojaban en su zona. ¿Y qué hizo el club? Pues que poco después de levantar una obra faraónica como el Nuevo San Mamés tuvo que aprobar la carísima ampliación de la cubierta para satisfacer a este conjunto de socios. El Athletic se metió de lleno en una nueva obra que le tuvo ocupado todo el verano y que le obligó a gastar 10 millones más en su estadio.

Es evidente que en Sevilla no llueve tanto como en Bilbao, aunque cuando lo hace… cualquiera se sienta en su localidad a ver el fútbol. Aquí es el sol el que castiga durante la mayor parte del año. Y sus rayos, como el agua, también se llevan mal con una buena cubierta. Los precios del fútbol suben y suben. Qué menos que el socio disfrute de su derecho fundamental, el de ver a su equipo sin que lo castigue un chaparrón o le dé una lipotimia.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

@MontesdeOcaFran

ABC de Sevilla. 17 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
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