Roque Mesa protesta su expulsión en el Betis-Sevilla
Roque Mesa protesta su expulsión en el Betis-Sevilla

¡Qué hartazgo!

Alguien debería decirle al bueno de Joaquín que las disputas locales quedan en el campo, que los piques y los dardos mueren 24-48 horas después del final del encuentro
Por  16:37 h.

Este que les escribe se fue de vacaciones antes del comienzo de LaLiga y regresó una semana después de disputarse el derbi entre el Betis y el Sevilla en el que los verdiblancos se impusieron por la mínima. El parón por los partidos de selecciones nacionales y la polémica acción en la que fue expulsado Roque Mesa ya aventuraban que iba a dejar una resaca el encuentro de la máxima rivalidad sevillana más larga de lo esperable y deseable. Pero llega un momento en el que el hartazgo es elevado.

Como periodista, uno entiende que esta ciudad es como es y que la rivalidad entre las dos caras de esta ciudad tan dual provoca que cualquier mención al rival sea incluso noticiable. Eso sí, eso no me impide ser crítico con el exceso en la búsqueda de la declaración de un lado refiriéndose al otro. Eso sí, lo que nunca será culpa de la prensa será lo que sale de la boca del protagonista. En la obligación del periodista está preguntar, y en la virtud del preguntado está no responder o zanjar cualquier tipo de referencia a un hecho ya pasado.

En el Sevilla, creía yo, se había acabado aquello de hablar del rival constantemente. Creía ya pasado aquello de dar tiritos al rival, de hacer veladas referencias al Betis y alargar la polémica más allá de las horas posteriores al encuentro. Sus miras siempre estuvieron centradas en sus retos y logros competitivos. Ahora el eterno rival se ha acercado mucho en potencial y argumentos futbolísticos, pero volver al pasado en esta materia solo refleja una debilidad o un temor que no debiera existir.

En el vestuario no quieren que se hable más de la derrota, en eso insiste Pablo Machín. Agua pasada no mueve molino, y la atención debe centrarse en lo que viene, que es lo suficientemente cargado como para echar la vista atrás. Sin embargo, Joaquín Caparrós, que no deja de mostrarse como lo que siempre ha sido, amante del pique, de jugar con las declaraciones, no parece haberse enterado aún de cual era la política del club en cuanto a declaraciones sobre el derbi en los últimos años. O no se ha enterado, o le da igual, o esa política ha cambiado, cosa que dudo.

Alguien debería decirle al bueno de Joaquín que las disputas locales quedan en el campo, que los piques y los dardos mueren 24-48 horas después del final del encuentro. El Sevilla fue perjudicado, como fue beneficiado en derbis pasados. Toca tragárselo y mirar hacia el frente. Ya habrá tiempo de jugar el derbi en Nervión. ¡Qué hartazgo, otra vez!

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
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