José Castro y Monchi en la presentación del regreso del director general deportivo (Foto: Manuel Gómez/ABC)
José Castro y Monchi en la presentación del regreso del director general deportivo (Foto: Manuel Gómez/ABC)

Monchi, la mejor solución a los errores cometidos

Que el de San Fernando sea sinónimo de alegría en Nervión no debe tapar el fracaso reciente
Por  16:21 h.

Con media sonrisa. Así llega el sevillista al parón liguero. Algo que no es poco si vemos lo que viene ocurriendo en los últimos meses y, sobre todo, lo que pasó durante la última semana. Alegría por haber conseguido sumar tres puntos ante el Espanyol, por acabar con una nefasta racha de seis meses de sequía como visitante y por estar metido de lleno en la lucha europea -y mirando a la Liga de Campeones-. Y, sobre todo, por las medidas que ha tomado el club para intentar volver a los éxitos. El regreso de Monchi justo después de anunciarse la destitución de Machín y el paso de Caparrós al banquillo ha servido para apaciguar los ánimos. Para mirar a esta campaña, sí, pero todavía más para que el aficionado centre los focos en el futuro.

Y es que, desde que se marchó el de San Fernando, el caos ha sido la nota predominante en Nervión. Tres cambios en la dirección deportiva y cinco en el banquillo será el balance una vez que el 1 de abril tome las riendas quien fuera la piedra angular del Sevilla de los títulos, más allá de todo el lío accionarial y de la posible venta.

Eso hace que se piense en positivo, que se crea que Monchi volverá a hacerlo. Que cogerá a un club que ha bajado varios escalones en estos dos años y que lo colocará en lo más alto. Luchando con los mejores y tocando de nuevo plata. El reto, por supuesto, no es fácil. De hecho, se juega mucho, ya que la gente sólo tiene memoria para exigir y le van a pedir que haga lo mismo que hizo antes de irse. Él lo sabe, pero le ha tirado más el corazón que la cabeza. Su sevillismo ha pesado al ver que la entidad iba en línea descendente, que las decisiones se estaban tomando dando bandazos.

Y precisamente ahí es donde debe aparecer la autocrítica. Que Monchi sea sinónimo de alegría en Nervión no debe tapar el fracaso reciente. Un club como el Sevilla no puede ser eliminado en los octavos de final de la Europa League. Y menos todavía, dar sensación de que no tiene recursos, que es lo que se transmite cuando colocas a tu director deportivo -por mucho que tuviera el nombre de director de fútbol- como entrenador. Los fallos en la planificación son evidentes. Y en la toma de decisiones. Eso sí, a priori, la elección de Monchi es la mejor posible.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
Ramón Román
Pues @NabilFekir llega en un rato a Sevilla. FICHAJAZO del Betis. Ni un pero a la operación, todo lo contrario, hay… https://t.co/4GDUfn8Un4 - 5 horas ago