Pablo Machín, entrenador del Sevilla
Pablo Machín, entrenador del Sevilla

Sevilla FC: Machín y bastantes más cosas

El problema va más allá del banquillo
Por  9:55 h.

Crisis. Con todas sus letras. Por mucho que desde el club se intente tapar, la situación del Sevilla es muy preocupante. Con el panorama bastante positivo en la Liga Europa, cierto, pero ya eliminado de la Copa del Rey y con una caída libre en LaLiga más que alarmante. El último episodio de este bochorno que perpetra el cuadro de Nervión cada vez que juega fuera del Ramón Sánchez-Pizjuán tuvo lugar en Huesca. Contra el colista, sí. Y, aunque luego el VAR centrara parte de los focos, lo cierto es que la actuación de los sevillistas en El Alcoraz dejó mucho que desear. Tanto, que la paciencia parece haberse agotado con Pablo Machín.

Las miradas se han centrado en el técnico, algo normal viendo los números del Sevilla. De hecho, con guarismos similares, pero algo mejores, fueron destituidos otros entrenadores en la historia reciente de los de Nervión. Machín todavía tendrá alguna bala más. En el club parece que quieren esperar a ver si reconduce la situación antes del parón liguero del 24 de marzo, pero lo cierto es que ya casi nadie cree en el soriano. Yo fui de los que lo califiqué como el mejor fichaje de esta temporada, no me escondo, pero su empeño por no varias las cosas me ha hecho cambiar de idea. Supongo que algo parecido le ha pasado al aficionado sevillista.

A Machín se le cayó el equipo al principio de la temporada, pero demostró que no le importaba cambiar su idea, su sistema, por el bien de todos. Pero ahora no ocurre eso. Desde hace tiempo el Sevilla no da muestras de ser un equipo fiable y el técnico sólo varió cosas ante el Barcelona. Sigue siendo inamovible la defensa de tres centrales, y eso que puede ser la línea con más carencias del equipo. Urge el cambio, y a buen seguro que lo llevará a cabo en una semana en la que recibe al Slavia de Praga y la Real Sociedad, aunque las culpas no sólo se le pueden cargar al entrenador.

Porque Caparrós presumió de tener la mejor plantilla de LaLiga y, más allá de que todo el mundo sabía que no era así, tanto él como el presidente, José Castro, sacaron pecho cuando el equipo estaba en lo más alto. Ahora que peligra Europa y que no hay Copa también deberían salir ambos a reconocer que en la confección de la plantilla y los retoques hechos en enero tuvieron fallos. El problema va más allá del banquillo.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
Ramón Román
RT @FPGandul: Recuerdo a mis distinguidas amistades, que mañana jueves, a las 20.30 horas y hasta una hora más tarde, firmo ejemplares de m… - 2 días ago