José Antonio Reyes
José Antonio Reyes

Me acuerdo

Admiré a Reyes y quise para siempre a Jose
Por  8:56 h.

El sábado no pude escribir. Perdóname, Jose. Estoy en casa, lejos de la Redacción, y aún me cuesta respirar. No entiendo nada. Mis hijos me preguntan si te vamos a volver a ver y no sé qué decirles. No entiendo nada. ¿Por qué? El otro día me dijiste que eras feliz. ¿Qué le digo yo ahora a tu padre? Acabo de abrazarlo y estoy temblando. Aprendí a entenderte. Admiré a Reyes y quise para siempre a Jose. Aprendí contigo cómo se mira a una madre. Cómo se le cuida. Tus ojos clavados en Mari. Siempre. Donde fuera. Hoy me acuerdo de tantos momentos…

Me acuerdo cuando te conocí. Y me acuerdo de tu voz. Me acuerdo de tu sonrisa perenne y de tu brillo en los ojos. Me acuerdo del día que me despertaste y me dijiste que tenía que decir que era tu primo. En Londres. Me acuerdo, José, me acuerdo… Me acuerdo cuando llegamos a la ciudad deportiva del Arsenal y me llevaste hasta el vestuario. Me acuerdo cuando el amigo Lauren me vio y casi le da un patatús. «¡Como te vea Wenger!», me dijo, y tú, que te estabas poniendo las botas, le respondiste: «Es mi primo». Me acuerdo cuando llegaron Thierry Henry y Robert Pires y me los presentaste. Les dije un simple «hola», y tú, con la gracia más maravillosa, me dijiste: «Se dice hello, primo».

Me acuerdo cuando fuimos a comer a un restaurante de comida española en Londres y tus padres te miraban con orgullo. Me acuerdo cuando me dijiste que por la noche vendría a cenar a casa un niño de 16 años. Era Cesc Fabregas. Me acuerdo cuando en la boda de tu hermano, Jesús, me sentaste en tu mesa y cuando nos habían puesto el segundo plato, le dijiste al camarero si te podían poner huevos fritos con patatas. Me acuerdo de tu generosidad. Me acuerdo cuando decidiste montar un restaurante en Utrera y unos días antes de inaugurarlo me dijiste que fuera con mis hijos a verlo. Me acuerdo de tu entusiasmo cuando levantaban el castillo hinchable para que mis hijos jugaran.

Me acuerdo cuando viajábamos a Barcelona y te sentaste un rato a mi lado para decirme que entre todos debíamos cuidar a un niño que empezabas a querer. El niño Navas, me decías. Debutaría al día siguiente, ante el Español, y en el vuelo de vuelta, pese a la derrota, estabas feliz. Me acuerdo cuando hace sólo dos años me dijiste en tu boda que eras feliz porque tu gente lo era. Utrera. Tú ibas repartiendo felicidad. Me acuerdo cuando tu madre, emocionada, me dijo aquella noche que no podías ser más bueno. Me acuerdo y el dolor me corroe. Me acuerdo de cuánto te quiero. Para siempre, amigo. Te echaré mucho de menos.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@CanteraSFC @paco_fdez01 @SevillaFC Me alegro mucho, Paco. Besos por casa y a celebrarlo. - 10 horas ago