Lopetegui junto algunos jugadores del Sevilla en un entrenamiento (Foto: MANUEL GÓMEZ)
Lopetegui junto algunos jugadores del Sevilla en un entrenamiento (Foto: MANUEL GÓMEZ)

Como los demás

Los futbolistas han mostrado generosidad pero viven lo mismo que cualquier trabajador con la actividad paralizada por el coronavirus
Por  9:26 h.

La lluvia de cifras de la semana pasada no sólo se redujo al conteo de casos de coronavirus sino también a los datos del paro, los ERTE y las consecuencias laborales de esta crisis tan tremenda que tiene a todo el mundo metido en sus casas. Esa cascada de malas noticias para la mayoría de trabajadores de este país no deja a un lado al fútbol, sino que también afecta a este universo que no es paralelo y que siente y padece como los demás. Cierto es que su burbuja económica infla las cifras hasta hacer macro lo que en el resto parece micro pero cuando vienen mal dadas el golpe de la ola también llega. Así, han sido unos días en los que la rebaja salarial de los futbolistas ha estado encima de la mesa. De manera muy concreta en el Betis, que ha escenificado el acuerdo dentro de una sana normalidad; y en forma de boceto próximo a definirse en el Sevilla, que sigue la senda lógica que tomarán todos los equipos de Primera.

En el Betis han sabido darle forma para darle el protagonismo a la plantilla, interpretar el gesto como ayuda al resto de empleados, hacer partícipe al cuerpo técnico y a los altos ejecutivos de la entidad y añadir el componente social con la entrega de material sanitario. Un círculo cerrado entre buenas palabras y complicidad que se adelanta en el paso a muchos otros clubes y que se diferencia de otros en lo pacífico del acuerdo, cerrado en relativamente poco tiempo y con un porcentaje notable para darle estabilidad tanto al club como a las finanzas de los propios afectados por el recorte, que ya saben con qué se tendrán que manejar en cualquiera de los escenarios que vayan a plantearse en este tiempo de dudas.

En el Sevilla hablan y lo reconocen abiertamente. La masa salarial del club de Nervión es mucho más elevada, de las más importantes de Primera. Y también la salud económica en clave sevillista es de destacar. Se prefiere ir a otro ritmo en el Sánchez-Pizjuán, confiando en que las posibilidades se cierren algo más para que el pacto sea más concreto que condicionado pero el destino final debe ser el mismo: un acuerdo que repercuta en el bienestar del resto de empleados de la entidad. Que los que tienen más fuerza económica puedan sostener a los que también hacen funcionar la maquinaria del club pero que tienen sueldos más humildes.

Así, los futbolistas viven lo que la mayoría de ciudadanos está soportando en su día a día de esta maldita crisis. Como los demás, cuya actividad se ha visto detenida, han vivido esta incertidumbre y han tenido que dar este paso de ver que su economía se ve afectada por un virus que lo fastidia todo. Se habla mucho de la fecha de retorno del fútbol, porque conocerla sería un síntoma de normalidad que se echa en falta, pero este gesto general del profesional del balompié también hay que verlo como la humanización de quienes son como los demás pero con la envidiable habilidad de saber darle a la pelota mejor que usted y yo.

Mateo González

Mateo González

Redactor Jefe de Sección de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Redactor Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
Muere Antonio Jiménez Casero, expresidente del Club Atletismo San Pablo e impulsor de carreras como la Nocturna y l… https://t.co/XrOvJVswgR - 6 horas ago