Imagen de la junta de accionistas 2019 del Sevilla FC (Foto: Juan Flores).
Imagen de la junta de accionistas 2019 del Sevilla FC (Foto: Juan Flores).

Burocracia y fiesta para despedir el año

Hoy, todos brindaremos por seguir disfrutando durante otros doce meses de ese regalo futbolístico que supone la rivalidad entre nuestros dos equipos
Por  9:57 h.

Ocuparon Sevilla y Betis el penúltimo día del año en quehaceres bien distintos. Unos, tenían programada la junta general de accionistas, y otros, el fiestón de homenaje a Joaquín por su renovación. Burocracia y divertimento para darle una larga cambiada a un 2019 que también deparó balances muy diferentes en ambos bandos.

Por Nervión, se habló mucho del futuro y poco del presente en el cónclave de accionistas de Los Lebreros. Algo esperado habida cuenta del momento deportivo del equipo. Lo bueno y sereno no inspira a los ávidos de cinco minutos de gloria, que casi siempre terminan siendo un cuarto de hora de sonrojo en el atril. La caña la dio Monchi, declarándose “ultra” del Sevilla que se está gestando. No estaba prevista la presencia de chivato alguno de Javier Tebas, por lo que no peligra el cierre de su despacho.

La familia verdiblanca de Heliópolis se volcó con su Joaquín Sánchez, icono del Betis contemporáneo. Dos gradas del Villamarín repletas para darle más calor al portuense del que ya proporcionaba el sol de esta primavera invernal que vive la ciudad. Diez mil personas testimoniándole cariño a su jugador más carismático, ese que Ángel Haro, en definición zen, catalogó como “Puro Betis”. Se emocionó el gaditano y le cayeron dos lagrimones a su padre que, a diferencia del presidente, eligió la zoología para definir al hijo: “Es un bicho”. Y un monstruo, don Aurelio.

Hoy, empleados, jugadores, técnicos, consejeros y aficionados de los dos equipos brindarán por un 2020 que mejore el rol de Sevilla y Betis en el año de fenece. Los rojiblancos harán votos por pelear hasta el final una plaza Champions que la primera vuelta liguera le ha puesto muy a tiro y que se le negó el año pasado. Los verdiblancos, tras la decepción que supuso no clasificarse para Europa en la última temporada, alzarán las copas por recuperar el terreno perdido en el inicio de la competición y acercarse cuanto antes a los puestos que dan derecho a jugar competición continental la campaña próxima. Todos, por seguir disfrutando durante otros doce meses de ese regalo futbolístico que supone la rivalidad entre nuestros dos equipos. Sean felices o al menos inténtenlo.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla