Pablo Machín, en el amistoso entre el Sevilla FC y el Bournemouth (foto: LOF)
Pablo Machín, en el amistoso entre el Sevilla FC y el Bournemouth (foto: LOF)

Al menos, Pablo, no jugaréis en chanclas

Todo lo que no sea pasar la eliminatoria contra el Ujpest Dosza se considerará un fracaso y Machín sería en ese caso el jefe de los fracasados
Por  9:24 h.

Pablo Machín le echó un cable ayer a su mozoespá, Joaquín Caparrós, y vino a decir que aunque aún no le han llegado los capotes para la lidia del primer morlaco, con sólo una nocturna sin picadores ante el Benfica para probarse, él se conforma con el paño de envés rosa y revés amarillo que tiene para hacerle faena. Sus declaraciones de prepartido, propias de un hombre de club pese a estar recién llegado, alivian la presión sobre una presidencia y dirección deportiva a la que se está mirando con lupa, pero no le confieren escudo alguno de cara a la afición: todo lo que no sea pasar la eliminatoria contra el Ujpest Dozsa se considerará un fracaso y él sería en caso de tragedia el jefe de los fracasados.

El soriano ha aceptado la tesis del club. Mejor comprar bien y a su precio, aunque tarde, que mal y caro, pero pronto, por más que con ello se corra el riesgo de quedar a las primeras de cambio varado en la playa de la Liga Europea. En realidad, el gran peligro se atraviesa en el partido de hoy en un Sánchez-Pizjuán de nuevo remozado, porque dentro de una semana es probable que se pueda contar con los mundialistas, al trantrán en lo físico pero aportando la calidad o la eficacia o el nombre atesorados, que cualquier añadido es bueno cuando se anda tan falto de rodaje y enfrente no hay gran cosa.

No trabajar con el grupo llamado en verdad a competir en la temporada que tan tempranamente comienza hoy convierte buena parte de lo hecho hasta ahora en el plano técnico en estéril. Incorporados los mundialistas, habrá que trabajar de nuevo con ellos los aspectos tácticos, y se repetirá después varias veces la lección conforme se sumen los fichajes. Ahora mismo lo que se ha visto de la mano de Machín es un equipo organizado, que defiende mejor que la pasada temporada y que arriba sólo carbura ante el gol con Ben Yedder. Amadou ha causado una muy buena impresión, Roque Mesa ha puesto de manifiesto la sinrazón de su ostracismo con Montella y Vaclik no ha salido por el momento karius, lo que ya es una buena noticia.

Ni Colombino ni Carranza ni bolo en Coria, el fútbol de verdad empieza esta noche para el Sevilla. Con lo nervioso que pone el polígrafo.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla