Entrenamiento del Sevilla FC
Entrenamiento del Sevilla FC

Aquí y ahora, el Sevilla ante un partido de su liga

El de mañana no va a ser un pulso entre Lopetegui y Zidane, y sí entre un equipo muy sólido y otro con grandes individualidades, pero sin cohesión
Por  9:59 h.

El PSG goleó el pasado miércoles al Real Madrid sin Mabppé, sin Cavani y sin Neymar. El Sevilla tampoco los alineará mañana domingo. Los más chulos del lugar tirarán de ironía para decir que Julen Lopetegui no los necesita o que no mejoran lo que hay, incluso para disputar los minutos testimoniales, esos endosados sin sonrojo por el técnico sevillista a Dabbur. Los chicos de Zidane visitan al líder y lo hacen titubeantes en la Liga y descalabrados en Europa, más protagonistas de chascarrillos y memes que por su desempeño en el césped. Más peligrosos que nunca, añadamos, porque si algo tienen por la Castellana es orgullo de sobra. Se necesitará el mejor Sevilla mañana para ganar en un Sánchez-Pizjuán que lucirá como las grandes noches, por muy frágil que esté mostrándose el rival en estos inicios de temporada.

No suelen ser los enfrentamientos contra los madridistas de la liga de los nervionenses, por mucho que en las últimas temporadas le hayan estampado poco merengue en la cara en sus visitas a Eduardo Dato. Pero en este momento sí juegan la misma. Mitad por el sorprendente buen momento de los locales, mitad por la falta de respuesta de los visitantes a los problemas que ya les hipotecaron la pasada campaña. Sí, aquella que comenzaron con el hoy entrenador sevillista en el banquillo, con media España cabreada con ellos y con él por la “traición” a la selección y con un proyecto muy arriesgado que terminó estrellándose mucho antes de llegar a su destino. Zinedine Zidane no se eyectó y ahí sigue, esperando la llegada de las emergencias.

El de mañana no va a ser un pulso entre Lopetegui y el técnico francés y sí entre un equipo que está demostrando una solidez extraordinaria, incluso rotando con amplitud a los jugadores, y otro falto de cohesión, pero con individualidades extraordinarias; entre un equipo con pegada en la Liga como el madridista y otro al que le cuesta marcar; entre el que menos ocasiones y goles concede, el sevillano, y el segundo que más goles encaja entre los primeros nueve clasificados, el madrileño; entre, aquí y ahora, el bueno y el malo. Para el feo aún está abierto el casting.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla