Machín y Balcells, en el stage sevillista de Benidorm
Machín y Balcells, en el stage sevillista de Benidorm

Balcells pone fondo a las formas de Machín

Puede decirse sin temor al error que el preparador físico sevillista ha sido el profesional con la planificación más complicada de su gremio en LaLiga
Por  9:56 h.

«La lisonja nos ablanda a todos y a menudo nos condena y nos pierde», dice un personaje de Javier Marías. Una versión culta de las distintas formas con que Joaquín Caparrós, en sus tiempos de entrenador, manifestaba su aversión al exceso de «azúcar» a los jugadores, que a su juicio los debilitaba. No parece sin embargo que ni a Pablo Machín, ni a su cuerpo técnico, ni a su plantilla, rebozados de manera continua en el halago en lo que va de temporada, les esté afectando. Y menos que a nadie a Jordi Balcells, el preparador físico, quien es y está, pero al que los focos no han apuntado aún. Merece salir de las sombras.

Puede decirse sin temor al error que el ayudante de Machín ha sido el profesional con la planificación más complicada de su gremio en LaLiga. El equipo tenía que empezar a competir nada más echar a correr, mientras los jugadores se iban incorporando por tandas, bien en su condición de integrantes del plantel sin compromisos internacionales, bien de mundialistas o de nuevos fichajes. No sólo debían de coger pronto la forma para ir pasando eliminatorias de la Liga Europea, sino, como primer objetivo, llegar enteros al parón invernal. Si el reto era difícil, pronto se le complicaron las cosas.

Hasta cuatro jugadores sufrieron lesiones de larga duración, lo que unido a que sólo tres de las nuevas incorporaciones se les pudo (¿puede?) llamar refuerzos, duplicó el gasto físico de los habituales, condenados a jugarlo prácticamente todo. Hasta diez futbolistas, además, frisan o superan los 30 años, algunos de ellos, por añadidura, propensos a las lesiones musculares.

Segundo en la tabla, con más partidos encima que ningún equipo en LaLiga, mejorando el rendimiento en las segunda partes, sin rendirse nunca en el plano físico, el Sevilla parece haber encontrado en Balcells un pilar sobre el que sustentar sus ambiciones. A él le queda el más difícil todavía, mantener el nivel de la plantilla hasta mayo. Su receta para eso ya la expresó cuando negó el tópico de tirar de las reservas acumuladas en pretemporada: «Nada de eso, hay que ir llenando el depósito regularmente para llegar al final». En su estación de servicio no se descansa.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla