André Silva, Franco Vázquez, Ben Yedder y Sarabia, en el Levante-Sevilla (LaLiga)
André Silva, Franco Vázquez, Ben Yedder y Sarabia, en el Levante-Sevilla (LaLiga)

De un Batshuayi salen tres Yedder, pero no tres goles

El 9 era víctima de no superar el 1.80, ni lucir gran caja torácica e incluso de sospecharle tabletas de chocolate en lugar de ronaldinas en el abdomen
Por  10:28 h.

Los entrenadores de fútbol, desde siempre, han gustado decir que ellos se adaptan a las plantillas que los clubes ponen a su disposición. En las negociaciones han pactado el perfil de los jugadores que necesitan para implantar su sistema, por lo que no se les suele escuchar el aserto antes de comprometerse. Si lo hacen después, malo, porque significará que no se pudo o no se quiso corresponder a sus deseos y que es inviable jugar como se pretendía.

Durante ese proceso hay daños colaterales: jugadores que no cuentan y sin embargo deben permanecer en el plantel, futbolistas que sí son apreciados pero con otro rol más secundario, profesionales desempeñando funciones distintas a las que están acostumbrados. Ellos son las víctimas, no el técnico, que como experto debe sacar partido a lo que se pone en sus manos.

Ben Yedder marcó en el «Ciudad de Valencia» levantino tres goles en la primera ocasión en que Pablo Machín lo alineaba de inicio junto a André Silva, consagrado a la titularidad desde que puso los pies en Sevilla. El portugués venía de una muy mala temporada en el Milán y el franco tunecino exhibía unos números fenomenales en la mala campaña liguera, no en la europea ni en la copera, sevillista. El 9 era, y quien sabe si lo volverá a ser, víctima de no superar el 1.80, ni lucir caja torácica espectacular e incluso de sospecharle tabletas de chocolate en lugar de ronaldinas en el abdomen. Se había aspirado a un tanque que supiera jugar de espaldas a la meta rival y él era solo un smart de los que se cuelan en cualquier sitio.

Pablo Machín, que ciertamente no vio satisfechos sus deseos en el reclutamiento del plantel, sí tiene plan B, como se le pedía. Y Yedder cuenta en él como el futbolista honrado, eficaz y comprometido que siempre fue. El técnico soriano soñaba con Batshuayi (en el Valencia, sin estrenarse aún), pero quien hace soñar al sevillismo es este tipo que no sabrá sacar partido a su espalda, pero que de frente raramente falla en el área. Y en el fútbol lo único que importan son los goles. Los evitados por Vaclik, que vino de Basilea, y los marcados por Ben Yedder, que pudo irse de Sevilla.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla