Sarabia centra ante Sergio Ramos (Foto: EFE).
Sarabia centra ante Sergio Ramos (Foto: EFE).

Ceballos y Sergio Ramos, tal para cual ante los ex

Si vas a pedir perdón por hacer un gol, no tires una falta directa ni un penalti; apuntarse al lanzamiento es expresar una voluntad de hacer “daño”
Por  12:24 h.

Decía el difunto Juan Arza cuando se despedía un jugador del Sevilla y expresaba su intención de regresar algún día -el engañabobos “esto es un hasta luego y no un adiós”-, que para qué se iba si ya estaba deseando volver. Recordaba la retranca del navarro de Estella mientras Dani Ceballos “lamentaba” brazos en alto haber certificado la derrota de su ex equipo. Si vas a pedir perdón por hacer un gol, no tires una falta directa ni un penalti. Apuntarse al lanzamiento es expresar una voluntad de hacer “daño”. Otra cosa es que en el curso del juego se dé la oportunidad de rematar a puerta y haya que hacerlo con profesionalidad, porque para eso se defiende el escudo de quien te paga.

Al final del partido, Ceballos, para justificar el lanzamiento de la falta, el gol y el porqué de todo ello, afirmaba que al asumir el protagonismo en tan decisiva acción del partido buscaba reivindicarse. ¿Reivindicar qué? Nadie en el club dudo nunca de su calidad, ni torpedeó su acceso al primer equipo, ni frenó siquiera sus naturales aspiraciones de jugar en un equipo de la talla del Real Madrid. El Betis sólo intentó, como con Fabián, que su pase dejara más dinero a la entidad, tan necesitada como estaba de él. El centrocampista pensó en si mismo y bien está que así lo hiciera, pero es un infantilismo supino esperar que a tu vuelta te aplaudan cuando antes fuiste legítimamente egoísta.

Reveló también Ceballos que fue Sergio Ramos quien lo espoleó para que lanzara la falta. Otro. El camero empezó a tirarlas y ejecutar penaltis nada más que cuando se enfrentaba al Sevilla, y ahora se arroga la capacidad de un cristianito para protagonizar los roles del crack. Al cuerpo serrano del central le mueve su sed de vendetta a pesar de los muchos años que han pasado ya desde su marcha.

La afición blanca no le perdona lo que colige como rencor y si alguna vez se pensó en que volvería a lucir la camisola sevillista antes de colgar las botas, lo ha puesto imposible. Lo del domingo empuja también a Ceballos a la hégira. O se sale bien de la Meca del beticismo o tu espíritu empieza a vagar. Millonario, con más fama y más títulos, sí, pero sin el cariño de quienes te auparon a ser quien eres.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla