Dabbur, durante el Osasuna-Sevilla (Foto: Serrano Arce/ABC)
Dabbur, durante el Osasuna-Sevilla (Foto: Serrano Arce/ABC)

«Dabburrido» de tener gol y no minutos

En lo poco que ha jugado, el delantero israelí ha demostrado ser igual o mejor, o mucho mejor, a sus compañeros en distintas facetas del juego
Por  9:30 h.

Quitando al Atlético de Madrid, el Sevilla es el equipo de LaLiga que saca mayor rentabilidad a sus goles. Necesita mucho remate para marcar, pero con poco más de medio gol suma un punto. No es ajena a tan alta rentabilidad la fortaleza defensiva del equipo, que encaja menos de un tanto por partido, lo que revaloriza de manera extraordinaria los conseguidos. No es de extrañar por eso que en Julen Lopetegui prime la solidez en la contención sobre el acierto ante la meta rival. Para él, la defensa comienza en el delantero centro y por eso juega De Jong, una especie de cerrojo FAC en el primer perímetro de seguridad sevillista. Mejorarlo en esta faceta sólo lo podría hacer alineando a Diego Carlos de «9», una vuelta de tuerca de lo más surrealista.

La ortodoxia futbolística, empero, dice que la obligación de un delantero no es tanto evitar que el central juegue cómodo como sortear a los contrarios y marcar gol. Lo primero, con el rival a 60 metros del marco propio, podrá desembocar o no en una ocasión de peligro tras pasar por otros muchos jugadores, pero lo segundo asegura los garbanzos y con la cosas de comer no se juega.

El extraño ostracismo, lindando con irrespetuoso, al que se ha arrojado a Dabbur, el componente del plantel con mejor trayectoria curricular ante el gol, es inevitable que dé lugar a especulaciones. Hubo quien vio injerencias políticas en su postergación; algunos achacaron su orillamiento a no ser un fichaje pedido por Lopetegui ni bendecido por Monchi; otros, a la vista de las preferencias del donostiarra, elucubraron sobre la supuesta vaguería defensiva del israelí o su pasito costalero y los más por ser carne de traspaso en enero para obtener liquidez. Suposiciones todas que chocan con una certeza: en lo poco que ha jugado ha demostrado ser igual o mejor, o mucho mejor, a sus compañeros de ataque en distintas facetas. Munas es delantero con muy buenos movimientos, inteligente en el desmarque para ponerse de gol, imaginativo en el inicio de la jugada o filtrando pases y con un aceptable ratio de remates/goles. Lo más parecido a Ben Yedder que hay en la plantilla. Hizo bien el francotunecino yéndose al Mónaco. Aquí ya no jugaría.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla