Gil Manzano (AFP)
Gil Manzano (AFP)

Del Cerro Grande, jibarizado por Competición

Algo debió de cocerse también en el CTA cuando Velasco Carvallo disculpó a Pablo Machín, merecedor de una sanción, por sus duras críticas al arbitraje
Por  12:04 h.

La juez única de Competición propinó ayer un muy notable rapapolvo a los árbitros del derbi sevillano, Gil Manzano en el campo y Del Cerro Grande a cargo del VAR, al considerar que fue Pau López y no Roque Mesa el que cometió la falta que dio lugar a la expulsión del jugador canario. Carmen Pérez González, experta jurista en el campo del deporte, hizo lo que el auxiliar le hurtó a su compañero, revisar todas las imágenes de una jugada necesitada más de tiralíneas que de gafas con cristales verdes o rojos para enjuiciarla.

Del Cerro, por un mal entendido corporativismo, por dejadez de funciones o vayan a saber por qué, terminó dejando en ridículo a su colega y amigo, al que privó de la oportunidad de reconsiderar su decisión. No se trataba de incitarlo a revocarla, sino de que la pudiera revisar. Y después cabían muchas opciones, desde reiterarse, a pasar y azuzar a los jugadores con el clásico «jueguen, jueguen» o incluso a ponerse tremendo y considerar falta lo de Mesa y agresión lo de Pau y terminar expulsando a los dos.

La decisión de Competición de exonerar a Roque Mesa llegó tras la sorprendente reacción del responsable de la puesta en práctica del VAR en el Comité Técnico de Árbitros (CAT), Carlos Velasco Carvallo, a las duras críticas realizadas por el entrenador sevillista Pablo Machín al término del encuentro. El técnico se pasó tantos pueblos que empezó por Soria, su tierra, y acabó en un BAR de Cuenca; sus palabras merecían una sanción. Algo debió de cocerse en la noche del domingo en el CAT cuando Velasco pidió tímidamente respeto primero, para luego elogiar al entrenador castellano, disculparlo («entiendo su reacción») y dejar entrever un cambio en el protocolo de comunicación del auxiliar con el árbitro principal.

Corolario: el Betis se queda con su más que merecida victoria, Roque Mesa sin la tarjeta roja que le impedía jugar contra el Gerona, el Sevilla con la duda de qué hubiera pasado de no haberse quedado con 10 y Del Cerro Grande, más que Gil Manzano, con la certeza de que le hizo un paupérrimo favor al VAR, al fútbol y al estamento arbitral. Otro.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla