Instante en el que Roque Mesa vio la cartulina roja por doble amarilla tras la jugada polémica con Pau López. Foto: LaLiga
Instante en el que Roque Mesa vio la cartulina roja por doble amarilla tras la jugada polémica con Pau López. Foto: LaLiga

Del Cerro, protagonista en la sombra del derbi

Revisada la expulsión de Roque, Gil Manzano hubiera contestado a la pregunta del ex barcelonista Carlos Puyol en Twitter: “¿tarjeta amarilla o penalti?”
Por  9:18 h.

Un gol de Joaquín, el que no supo marcar Mercado en una ocasión parecida, dio la merecida victoria al Betis en el derbi. Fue el que más la buscó ante un cuadro sevillista muy despersonalizado y en un partido que no pudo ser el imaginado por todos, porque tanto Quique Setién como Pablo Machín conocían bien los antídotos a los venenos de sus sistemas y se los administraron en vestuarios aprovechando que son mellizos no idénticos.

La pasión superó al juego en el césped, mientras en la grada se dieron detalles versallescos, como los aplausos desde la zona sevillista en el “minuto Miki” o los que acompañaron desde la bética a Mercado en su dolorosa salida del césped en camilla. El “pero” lo pusieron una vez más los árbitros, más que por sus errores puntuales por el uso asimétrico del VAR, un artilugio que en el fútbol español lleva camino de convertirse en una nueva coartada para las tropelías del gremio, más que en una magnifica ayuda para recuperar el prestigio perdido ante las afición.

La expulsión del bronquista Roque Mesa, más papista que Caparrós desde el minuto uno, y su incidencia en el curso del partido, puso de manifiesto una vez más el intrusismo de los auxiliares del VAR, que adoptan decisiones reservadas a los colegiados principales. Le ocurrió ya al Betis en su debut liguero contra el Levante, con el derribo de Luna a Canales en el interior del área, como pusimos de manifiesto en su día en esta “Línea de Fondo”; ayer le tocó al Sevilla sufrirlo.

Uno puede entender que Gil Manzano, de regreso hacia el centro del campo y con otra perspectiva de la jugada, careciera de todos los elementos para juzgar, pero que Del Cerro Grande, confortablemente sentado y rodeado de monitores, no le alentara a revisarla, es inexplicable. Podría haber corroborado si, como interpretó él en el césped, Roque Mesa se interponía en el camino de Pau o si por el contrario este alteraba el rumbo de su paso para encontrarse adrede con el canario o si no tenía otra opción que arrojarse sobre él con el puño por delante. Revisada la jugada, Gil Manzano hubiera contestado a la pregunta del ex barcelonista Carlos Puyol en Twitter: “¿tarjeta amarilla o penalti?”.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla