Ben Yedder, durante el entrenamiento del Sevilla (Foto: Juan José Úbeda).
Ben Yedder, durante el entrenamiento del Sevilla (Foto: Juan José Úbeda).

Por encima del Sevilla, sólo el firmamento

No se sabe si al final se podrá luchar por la Liga, por la Copa doméstica o la europea, pero el proyecto de Pablo Machín pide una apuesta valiente
Por  10:26 h.

Líder. Una anécdota, dicen Despeñaperros arriba, como si llevarle un punto al Barcelona, dos al Atlético y seis al Real Madrid en la jornada 13 del campeonato no hubiera de computarse como años luz en términos astronómicos, los que separan los presupuestos de los ahijados de Javier Tebas del resto de competidores de la Liga. No ve a nadie ni nada el Sevilla cuando levanta la vista, ni siquiera su techo, que el Destino le bajaba mientras él crecía hasta traspasarlo con la cabeza y ofrecerle a su afición el firmamento de la Liga en todo su esplendor.

Que sí, que es el líder con menos puntos desde hace un porrón de años, pero si eso les vale a algunos para rebajar su logro, sirva también para engrandecerlo el haberlo conseguido con un entrenador nuevo, con sistema de juego diametralmente opuesto al anterior, sin los jugadores pretendidos que lo debían hacer posible, con muchas lesiones de larga duración, con la nula aportación de buena parte de los fichajes y de aquellos jugadores heredados de años atrás a los que ya no se les espera.

No se le puede reprochar a la afición que empiece a formular su peculiar regla de tres: Si con todos los imponderables el equipo es líder con buenos fichajes en el mercado de invierno será X. Buenos fichajes se multiplicarían por líder (de serlo entonces) y se dividiría por los imponderables (sólo los futuros) y se tendría el resultado de X. En su momento cualquiera sabe, pero en la actualidad es un sueño por el que merece la pena dejarse acunar con los ojos muy bien abiertos.

Hace bien Pablo Machín, apuntalado por los aficionados y los medios de comunicación, en pedirle al club confianza y a la Dirección Deportiva un plus de eficacia en el mercado de invierno. Confianza para que se traiga lo que él quiere y no sucedáneos, y eficacia para que las incorporaciones no dejen dudas sobre el porqué de sus fichajes, como ha pasado en los últimos tiempos, incluido el actual. No se sabe lo que está en juego, si al final se podrá luchar por la Liga, por la Copa doméstica o la europea. Lo único que se vislumbra es que el proyecto liderado por el técnico soriano es serio y digno de una apuesta valiente.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla