Joaquín Caparrós, director de Fútbol del Sevilla FC, en una entrevista a ABC. Foto: Raúl Doblado
Joaquín Caparrós, director de Fútbol del Sevilla FC, en una entrevista a ABC. Foto: Raúl Doblado

Fichar un delantero estaría bien; saber hacerlo, mejor

Las aspiraciones del equipo de Pablo Machín en esta Liga serán proporcionales a las veces que Muriel y Promes formen la dupla más adelantada
Por  10:27 h.

Jugó el Sevilla en San Sebastián con el equipo titular y la delantera suplente y a falta de goles que nos desmientan, puede decirse que las aspiraciones del equipo de Pablo Machín en esta Liga (¡qué derroche de traspiés en los «grandes», cuánta locura!) serán proporcionales a las veces que Muriel y Promes formen la dupla más adelantada. A más presencias, menos posibilidades de éxito. Y eso que no estuvieron del todo mal el colombiano y el holandés en Anoeta, incluso bien este último a ráfagas. A ambos se les compró al precio del nuevo metal que impera en el fútbol, una mezcla de hojalata y plata pagada como oro, y a sabiendas de que les faltaba gol. Confirmados sus aciertos en la evaluación: no lo tienen.

Por dinero no va a haber problemas en enero. El club está de caja tan orondo como pavo bien cebado para venderlo en Navidad, aunque luego haya que quedárselo hasta la primavera o el verano. El pavo digo. No va a ser cuestión de billetes, ni de plazos, ni de fichas. El problema es que ya no está quien en su época dorada se reservaba los errores y los enroques para otras zonas del campo y acertaba siempre (el casi en este caso lo aportaban los entrenadores que hacían fracasar a algunos) con los delanteros: Monchi. Debía de tener el de San Fernando un ojo especial de portero traumatizado por los tipos con gol que le hacía afinar al máximo, porque fue irse él y empezar la dirección deportiva a dar palos de ciego, por más que restase en Nervión la mayor parte de su equipo.

Me consta que a Joaquín Caparrós se le pidió mejorar de inmediato la inteligencia de la sección. Entiéndanme, no se trata de contratar personal superdotado con CI superior a 130, sino de usar con más eficacia la ingeniería social (formas más o menos sibilinas de recabar información) para conocer lo más pronto posible la situación de aquellos profesionales interesantes con contratos con fecha de caducidad próxima, descontentos económica o deportivamente, etc. Lo que se trata es de potenciar la adquisición de oportunidades de mercado, para con el ahorro obtenido apostar a ganador firmando jugadores que marquen la diferencia.

Pensaban en junio, pero van a tener que actuar en enero. Se venda o no el pavo.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla