Machín, durante el entrenamiento del Sevilla en el Eden Arena de Praga
Machín, durante el entrenamiento del Sevilla en el Eden Arena de Praga

Ganar en Praga, aire fresco europeo para LaLiga

El Sevilla, obligado a aprovechar hoy los 90 minutos de juego, del primero al último, para evitar que, inculpado de desidia, le retiren el pasaporte
Por  9:34 h.

Noventa minutos en una de las ciudades más hermosas de Europa si la miramos a la cara y nos olvidamos de sus entrañas. No 45 ó 30 ó 10 desesperados, sino 90 minutos, del primero al último, necesita aprovechar el Sevilla en Praga para evitar que, inculpado de desidia, le retiren el pasaporte. No vale salir dormido porque puede no despertar; no debe jugar relajado, si no la mandanga se sentirá invitada; no puede saltar al campo a verlas venir, pues cabe la posibilidad de tener que observarlas desde la lona; haría mal en confiar en el tiempo restante, porque ni un segundo le sobra. Tiene que ir a por el partido desde su llegada al Eden Arena. Lo pide el momento y tu gente.

La victoria sobre la Real, tras completar la mejor media hora de juego en muchísimo tiempo, no sólo de la actual temporada, no puede quedarse en el corolario de los tres puntos. Confirmó muchas cosas: que los jugadores, pese a la dureza de la temporada, no están fundidos; que volviendo a los orígenes su fútbol es pujante; que yéndose sin miramientos al ataque mantiene tan ocupado al rival que le sobra defensa; que jugar para atrás es de cobardes, pero correr, de valientes; que yendo por ellos con fe, los balones divididos multiplican las ocasiones y los goles.

La recuperación de algunos hombres como Carriço y Gonalons, la asunción de riesgos (para lo que se le paga) de Promes y la lealtad de Navas, el alza en su juego de Banega y el sacrificio de Roque Mesa y la renovación de los votos goleadores de Sarabia y Ben Yedder, no son ajenos al aire fresco que ha entrado por la ventana que da a Eduardo Dato. Cuidado con cerrarla.

A las 21 horas es la cita. Ganar en Praga no sólo daría réditos en Europa, sino que acreditaría al equipo para recuperar el tiempo perdido en LaLiga. Quedan once jornadas, un calendario a priori más amable que el de los rivales y un objetivo, la cuarta plaza, aún abordable a pesar de habérsele puesto cara cuando la tenía tirada de precio. La eliminación devolvería las dudas, la depresión, daría continuidad al mal rollo respirado desde comienzos del año. Otra vez.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla