Aleix Vidal, en el Sevilla-Zalgiris (J. M. Serrano)
Aleix Vidal, en el Sevilla-Zalgiris (J. M. Serrano)

Hoy hay partido, lo único seguro en este Sevilla

A la luz de los acontecimientos, es complicado rebatir a quienes piensan que todo lo ocurrido es fruto de la bisoñez de los que protagonizan la era post-Monchi
Por  9:26 h.

Resulta complicado en este Sevilla hablar de lo que ocurrirá en las próximas horas, más allá de que esta noche el equipo se juega alcanzar el primer objetivo de la temporada, su participación en la fase de grupos de la Liga Europea. Eso es hoy, jueves, pero su afición, los medios, clubes amigos y enemigos, intermediarios varios, algún que otro Rinconete vestido de futbolista y no pocos Cortadillos con corbatas y gemelos, tienen fijada la atención en mañana viernes, a la cenicienta hora de la medianoche, cuando se cierra el zoco veraniego de fichajes. De eso no se puede adelantar nada, tanto desmotiva la prolija experiencia de los últimos meses.

Son muchos los factores que influyen en la cesión o contratación de un futbolista top: el dinero a pagar al club de origen, la ficha a cobrar por el futbolista, el aliciente para este de jugar Champions, el prestigio en el mundo del fútbol del entrenador o del director deportivo y un largo etcétera.

Pero aún comprendiendo los obstáculos a salvar, aún reconociéndose que el Sevilla tiene una capacidad limitada para luchar contra gigantes (y cabezudos), es complicado rebatir a la luz de los acontecimientos a quienes piensan que todo lo ocurrido en esta pretemporada es fruto de la bisoñez de quienes protagonizan la era post-Monchi.

El último y polémico traspié, la contratación fallida de Mariano, no hace sino aumentar esa sospecha al más alto nivel, más tras conocerse las palabras del presidente del Olímpico de Lyon, Jean Marie Aulas. Decía el francés que desde hace tres semanas Mariano insistía en irse y a tal efecto el dominicano estaba en contacto con su ex club. El cuadro de la Castellana le transmitió a Pepe Castro que al precio que se pedía por él no le interesaba y el jugador le aseguró querer jugar sólo en el Sevilla. Anzuelo al agua. La oferta sevillista era lo que esperaban unos y otros para dar el golpe: Florentino abarata su fichaje, el jugador va donde quiere y Aulas, tras reponerse del engaño, renegocia al alza y se cubre ante su afición al confesarse «atado» de pies y manos. ¿Y el Sevilla? Hoy, a las 21,45, contra el Sigma.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla