Pablo Machín y Joaquín Caparrós en una reunión en el club. Foto: SFC
Pablo Machín y Joaquín Caparrós en una reunión en el club (Foto: SFC)

La lata de Caparrós y la paciencia de Machín

Resulta tranquilizador que el más necesitado de saber con quiénes contará, el entrenador, sea el primero en no poner nerviosos a quienes se los han de traer
Por  10:00 h.

A un mes y un fin de semana de verse las caras con azerbayanos o húngaros, que tanto montan pero no molan Neftçi como Újpest, en el Sevilla nadie sale ni nadie entra, por más que las puertas estén abiertas, algunas de par en par y sin guardia de seguridad, por si a alguien le da por irse sin finiquito o llegar libre, que no caerán esas brevas por maduras que estén. Lo que en otras temporadas con bastantes menos apremios ya hubiera desembocado en una catarata de críticas por la tardanza en concretar las opciones, se ha convertido en esta en meros susurros por las redes sociales, acallados por el siseo de la mayoría. Ya ha dicho Joaquín Caparrós que todo va bien, pero que “hasta que la rata no esté en la lata” no se pronunciará. Con el calor le llegó la inspiración poética.

El más intranquilo debería ser Pablo Machín, pero no se le oye. El soriano, que debuta con maracas europeas esta temporada, se descolgó hace tiempo con una confesión poco habitual: “hay plantilla para jugar ya”. Vaya, que si no hay movimientos se siente capaz de sacar las primeras patatas calientes de la sartén con lo que tiene, acaso porque con lo que contaba en Gerona la permanencia en Primera le parecía mayor reto que el que se le presenta en las previas de la Liga Europea. No va a ser la cuestión, porque de aquí a los primeros entrenamientos habrá novedades, pero resulta tranquilizador que el más necesitado de saber con quiénes contará sea el primero en no poner nerviosos a quienes se los han de traer.

La pérdida de poderío económico de los clubes de la Liga respecto al fútbol inglés y el italiano por mor de las cláusulas de rescisión bajas ya está causando estragos serios. El Sevilla, hasta hace un par de años, salía al mercado seguro de su potencial, pero hoy no puede competir ni siquiera con los colistas de la Premier o con los de su mismo nivel del Calcio o la Bundesliga y en el zoco doméstico los clubes trabajan para que al final de temporada Barcelona y Real Madrid ejerzan su derecho de pernada, como señores feudales que son de la Liga. Lo comentaba en orgullodenervion.com Jaime Parejo ayer: con lo que te pagan por Lenglet sólo te dan hoy en Europa dos juveniles. Con mechas, además.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla