Pablo Machín se lamenta en un lance del Celta-Sevilla (AFP)
Pablo Machín se lamenta en un lance del Celta-Sevilla (AFP)

Si te comparan a Berizzo, pon tu pizarra a remojar

La alineación de Machín contra el Barcelona supuso un cambio de tendencia: ¿lo fue por asunción de la insostenibilidad del otro modelo o por Messi?
Por  11:37 h.

Hace unos días, en una de esas gracietas de las redes que tanto hacen subir las audiencias de determinadas webs, se publicaba bajo el título «Veinte frases incomprensibles en el fútbol» o algo así, un compendio de necedades, lapsus, malinterpretaciones o burradas dichas por personajes del mundo del deporte. En una de ellas, un entrenador, sudamericano creo recordar, aludiendo a la mala racha de su equipo, se sentía apesadumbrado porque los suyos «habían tocado techo». El hombre quería decir suelo.

Eso me hizo preguntarme por Pablo Machín y la crisis instalada en el Sevilla desde hace nueve jornadas ligueras: ¿el equipo y el entrenador han tocado suelo y sólo les cabe ir hacia arriba o tocaron techo hace dos meses y lo de ahora es sólo el derrumbe del mismo? Pronto encontrará respuesta la pregunta. A partir del sábado a las seis y media de la tarde en Huesca, donde el colista de la división recibe a los sevillistas. Primer partido de los trece (toquen madera los supersticiosos) que restan en la Liga de un calendario en principio no sólo amable para los de Nervión, sino también a favor de público, pues siete de las confrontaciones se disputarán en el Ramón Sánchez-Pizjuán, donde el equipo suele dar la talla.

La alineación que Machín dispuso contra el Barcelona y que tan buen resultado le dio hasta ser desbaratada por las lesiones, supuso un cambio de tendencia en el inveterado inmovilismo del técnico soriano. Está por ver si fue por asunción de que el modelo de juego era insostenible y no como solución coyuntural en base al rival. Ni Messi va a estar más enfrente esta temporada, ni hay razones para volver a lo que no funcionaba, sobre todo fuera de casa. Nada nuevo, sensato o histriónico, puede empeorar los lamentables partidos sevillistas lejos de su estadio.

El exceso de lesiones musculares, achacables mientras no haya una explicación mejor al duro calendario afrontado, y la evidencia de que al equipo le falta músculo en sus comparecencias como forastero, invita a pensar en que Machín abundará en buscar soluciones fuera del sota, caballo y rey al que se ha remitido hasta el momento. Si te comparan con Berizzo, pon tu pizarra a remojar.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla