Sergi Gómez despeja un balón en el Sevilla-Slavia (Reuters)
Sergi Gómez despeja un balón en el Sevilla-Slavia (Reuters)

Más que en el 83 en el Villamarín, pero no goles

En el césped o en el banquillo, vamos a tener hoy en el Ta’Qali de Malta a más jugadores de nuestros clubes que hace, ¡ay!, 35 años, 3 meses y 5 días
Por  9:29 h.

Hoy no le vamos a meter doce goles a Malta. No tenemos a Paco Buyo, ni a Rafa Gordillo, ni a Poli Rincón, ni siquiera a Manolo Sarabia, el padre de Eder, quien a sus dos años ya daba instrucciones a su progenitor a través del televisor. Nos falta igualmente don Miguel Muñoz, madrileño converso en el 84 tras su paso por el Sevilla (a Luis Enrique algo se le quedó también con la tragantá que le diera Javi Navarro). Ni jugaremos en la caldera de al final de la Palmera, sino en el Ta’Qali Stadium de la Valetta, transcripción libre, dicen, del hastadondeponecádi con que horadamos a los malteses aquella noche gloriosa. Pero en el césped o en el banquillo vamos a tener más gente de nuestros clubes que hace, ¡ay!, 35 años, 3 meses y 5 días.

El sábado, ante la pejiguera noruega, lució con esplendor Jesús Navas, quien a sus 33 primaveras no es que viva una segunda juventud sino que parece sub 19. Por lo flaco y los correcaminos que es. Lástima que a pesar de su jartibilidad mostrando desborde y centro, ni en el Sevilla ni en la selección encuentre un socio que saque petróleo de ellos.

No le sobraron los minutos a Canales, pero los que disputó le deberían dar hoy la titularidad en Malta. Dieciséis minutos tuvo el cántabro para convencer al seleccionador y le sobraron unos cuantos para ponerle en bandeja de plata el tercer gol a Asensio con un monumental pase. El mallorquín quiso adornar con una vaselina la asistencia del verdiblanco y terminó quitándosela de las estadísticas en su estreno internacional. No por eso, sino por fútbol, debería ocupar hoy su puesto. No tiene nada que enviar al madridista: a velocidad, desborde, pase y disparo lo iguala o lo mejora.

Más difícil van a tener para aparecer entre los primeros once elegidos Pau López y Sergi Gómez. La tortícolis del primero ha desaparecido, pero no Kepa, quien lo precede en las preferencias del seleccionador. Cuestión de gustos. No veo al verdiblanco inferior a nadie. El central sevillista, por su parte, disfruta de su premio de convocado con la curva del biorritmo recuperando altitud. Cumpliría de sacarlo en algún momento. Le sobra oficio y le faltaría rival.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla