Leo Messi celebra el gol que le marcó al Sevilla (Foto: AFP)
Leo Messi celebra el gol que le marcó al Sevilla (Foto: AFP)

Messi es el peligro; la zaga culé, la oportunidad

Al Barcelona le han marcado en todos los partidos disputados en el Camp Nou y sólo en uno, él último en Getafe, ha mantenido su puerta a cero
Por  11:48 h.

El Barcelona dio la vuelta al marcador ante un muy buen Inter y al Sevilla le bastó quitarle el polvo al suyo para deshacerse de un inocente Apoel. En el Camp Nou la figura fue Suárez, que hizo de Messi, y en el Sánchez-Pizjuán, Dabbur, al que la grada regaló una ovación de Bota de Oro continental, cuando Lopetegui no se las deja ni anudar en LaLiga. Mañana se verán las caras (los equipos, no Luis con Munas, que más quisiera el israelí), con la habitual coreografía local de pancartitas, lacitos y chilliditos, siempre sin percibir por el «notario» de Javier Tebas.

Será interesante comprobar el talante con el que saltará el Sevilla al terreno de juego azulgrana. A Julen Lopetegui se le ha elogiado la rapidez con la que logró fraguar su sistema con jugadores que en su mayor parte sólo tenían como denominador común estar recién fichados. Esa solidez del grupo, ese «saber a lo que se juega», tuvo sin embargo un par de grietas que atemperaron los halagos: el conservadurismo demostrado por el equipo ante el Real Madrid en su propia casa y el desconcertante segundo tiempo de Éibar, tras un primero estupendo.

Algo quedó claro en esos dos paréntesis competitivos: los de Lopetegui necesitan el balón para ser reconocibles. Sin él, agravan sus problemas para generar suficientes jugadas de ataque que terminen en remate y se debilitan defensivamente, al posicionarse muy cerca del área de Vaclik, obligándose a robar la pelota demasiado atrás. Ni que decir tiene que dársela al Barcelona, quien de cualquier forma no necesita permiso para apropiársela, es la peor opción que pueda escoger el Sevilla. No es el gol a favor el gran problema de los de Valverde, menos para Messi, que tiene en su rival de mañana a su equipo fetiche: 36 tantos le ha marcado. Pero Ter Stegen lleva ya 10 encajados.

Ocurre que los azulgrana están en cuadro atrás y tendrán que improvisar, siendo hasta ahora el séptimo equipo más goleado de LaLiga. Le han marcado en todos los partidos disputados en el Camp Nou y sólo en un encuentro, él último en Getafe, ha mantenido su puerta a cero. No ir a por él, aun a riesgo de que luego Messi redoble las bofetadas, sería imperdonable.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla