Roque Mesa posa sonriente ante el escudo del Sevilla FC (Foto: SFC)
Roque Mesa posa sonriente ante el escudo del Sevilla FC (Foto: SFC)

Un montadito de Roque para mitigar el hambre

En canario se convertía en propiedad sevillista dos campañas después de echarse una siesta soñando con su nuevo equipo y despertarse con una pesadilla
Por  10:32 h.

Ni siquiera la sobredosis de fútbol que produce el Mundial, desde el 14 de junio administrando no menos de tres chutes diarios, mitiga el hambre de la afición sevillista, que tras el mal resultado de buena parte de los fichajes de la pasada temporada necesita ilusionarse con las caras nuevas que se incorporaran para el próximo curso. Ayer, para paliar ese hambre, consumió un montadito de roque. El canario Mesa, entre Pepe Castro y Joaquín Caparrós en la foto que daba fe del acuerdo, se convirtió en el primer refuerzo del plantel que entrenará Pablo Machín. Sólo fue, cierto, un tentempié hasta que los muchos platos del menú de degustación que se está encargando se empiecen a servir. El alta del centrocampista se producía a un mes del debut en Europa del Sevilla, que alternará durante julio y parte de agosto los bolos veraniegos y los compromisos continentales a los que los condenó el  binomio Berizzo-Montella. Roque se convertía en propiedad sevillista dos campañas después de echarse una siesta soñando con su nuevo equipo y despertarse como víctima del Gil amarillo, Miguel Ángel Ramírez, un tipo que lo mismo cambió su destino que ayudó a definir a precio de oro el de Vitolo, cuyo caso terminó explotándole en las manos, en la caja y en la clasificación.

Tardará en saberse con quien competirá el canario en la medular. NZonzi y Banega, según rumores que mueren en la orilla de Eduardo Dato, tienen pretendientes de la Premier, pero hasta la segunda semana de agosto no se cierra allí el mercado. Un momento crucial este también para las incorporaciones. Los ingleses comen aparte y hasta que no estén bien saciados, los equipos punteros, pero menos, de las grandes ligas europeas no podrán ir por las migajas que hayan dejado. Y no hablamos del Liverpool, City, Chelsea, que además de aparte mastican a dos carrillos en tres estrellas Michelín, sino del West Bronwich, Huddersfield, Watford o Fulham, los parias de las islas, que inflan el mercado con sus ínfulas de nuevos ricos. Y lo malo es que con el deterioro constante del poder adquisitivo de los clubes españoles lo peor está por llegar. Y llegará si no se reacciona ya.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla