Navas corre ante la mirada de Morales (Foto: Sevilla FC)
Navas corre ante la mirada de Morales (Foto: Sevilla FC)

Navas, ante un noviembre con muchas velas por apagar

Ponerle en la mesa el 21N un contrato al hijo de Francisco y Aurora, para que decida libremente cuándo retirarse, sería bonito. Que bueno y barato ya lo es él
Por  11:59 h.

Si hubo una imagen impactante de la pasada jornada de Liga, mil veces repetida por las televisiones, fue el duelo que en el césped, que no en el tartán, donde también podían haberlo protagonizado, echaron Jesús Navas y José Luis Morales en el curso del Sevilla-Levante. Una carrera de sesenta metros a toda pastilla y hombro con hombro de un tipo con casi 34 años y otro camino ya de los 33. La ganó el sevillista, que para algo es el más destacado representante de los VASP, Veteranos Aunque Sobradamente Preparados, de nuestro fútbol. El partido de Navas, sí, fue memorable, pero aún más su mil veces refrendado compromiso con el Sevilla Fútbol Club.

Menos de un mes queda para el cumpleaños del palaciego y justo el día 23, dos después, se cumplirán nada menos que 16 años de su debut con el primer equipo sevillista. Uno recuerda aquellos tiempos en los que le podía la ansiedad, lo que alargó su vinculación con la entidad, y rechazaba ofertas de la Premier, de esas que llegaban a sus oídos como los cantos de sirenas a los de Ulises a su vuelta de Troya. Navas no fue amarrado a mástil alguno para desoírlos, pero tampoco se le premió: le regatearon emolumentos a la hora de renovar, bajo el procaz razonamiento de que para qué pagarle más si no se iba a marchar.

No rechistó, ni lo hizo cuando perdonó cantidades para, dejando de paso un puñado de millones al club, ser traspasado al City; ni tampoco cuando al desvincularse de los mancunianos y regresar a Nervión, se le negaron las fichas que se pagaban a otros; ni menos aún al resignarse a ganarse el jornal de extremo haciendo también el trabajo del lateral, en un dos por uno agotador para cualquiera menos para él. Sólo el gesto del consejo de Pepe Castro (hoy de luto por el fallecimiento de su progenitor, que en paz descanse) de dar su nombre al campo principal de la ciudad deportiva de la carrera de Utrera, vino a hacer justicia a quien es ya ilustre integrante de la familia rojiblanca del Sánchez-Pizjuán.

Ponerle en la mesa el 21N, día de su cumple, un contrato al hijo de Francisco y Aurora para que decida libremente cuándo retirarse, sería bonito. Que bueno y barato ya lo es él.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla