Ocampos, tras marcar ante la Real Sociedad (Foto: J. J. ÚBEDA)
Ocampos, tras marcar ante la Real Sociedad (Foto: J. J. ÚBEDA)

Ocampos, otro más al que el Sevilla cambió la vida

Si ya era habitual la revalorización de muchos profesionales a su paso por el club, ahora también se regeneran sus carreras internacionales
Por  14:10 h.

A sus 25 años, Lucas Ocampos (Quilmes, Argentina, 1994) es todo un trotamundos. Desde su debut con River Plate a hoy han sido seis equipos en los que ha militado, cinco los países en los que jugó, media docena las ciudades en que vivió (una de ellas, Marsella, en dos épocas distintas de su agitada itinerancia europea), dos continentes por los que transitó. Diez años después de debutar con la albiceleste sub 15 en Bolivia, se ha destapado como goleador de la absoluta, a la que llegó por su gran inicio de temporada en el Sevilla. Uno más al que militar en el club de Nervión le ha proporcionado galones internacionales.

O devuelto los mismos, como a Nemanja Gudelj, que tras dos años de ostracismo y pese a que no ser titular con Julen Lopetegui, ha regresado a la selección serbia. O como Carriço, que llevaba cuatro años sin tener de compañero a Cristiano y en agosto fue convocado de nuevo para el combinado portugués. Igual que Jesús Navas, al que Vicente Del Bosque dejó arbitrariamente de llamar y hoy hace suyo el lateral derecho de la selección española. Sin olvidarnos de un Franco Vázquez que la pasada temporada debutó a sus 29 años con la argentina. Ni de aquellos jugadores con el estatus ya conseguido que mantienen su condición de intocables, caso de Vaclik con República Checa o de Dabbur, bigoleador esta semana con Israel, pese a no conocer lo que es la titularidad en lo que llevamos temporada.

Si ya era habitual la revalorización de muchos profesionales a su paso por el Sevilla, se une ahora la capacidad del club blanquirrojo para regenerar las carreras internacionales de quienes alcanzaron la madurez futbolística sin gozar de las convocatorias de sus selecciones o para, habiendo sido importantes en ellas y parecer ya de vuelta, posibilitarles una nueva etapa con sus equipos nacionales. En plena efervescencia de los tratamientos antiaging, nada como pasar por la “clínica” de Eduardo Dato para gozar de una segunda o tercera juventud.

Es esta capacidad de regeneración de las carreras profesionales de sus jugadores, otra forma de hacer Sevilla en el siempre peculiar mercado futbolístico. Si quien te llama es Monchi, otra vida es posible.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla