Machín, durante el Barcelona-Sevilla (AFP)
Machín, durante el Barcelona-Sevilla (AFP)

Paz y amor, lema de Betis y Sevilla durante el parón

En la vuelta a la competición, los de Machín pueden ser mañana líderes, mientras que los de Setién deben refrendar su apuesta por la posesión inteligente
Por  9:15 h.

El tercer parón liguero nos dejó una selección a la gallega que no sabemos si va o viene, con un Luis Enrique esculpiendo frases ingeniosas, y unos jugadores calcando las actuaciones en sus clubes, que son en su gran mayoría los inmersos en serias crisis de juego y resultados. Pero no sólo sirvió para que el combinado nacional firmara en la Liga de Naciones un fracaso inhabitual, cuando lo mejor lo tenía, sino además para que el Real Betis celebrara en paz su junta de accionistas y el Sevilla declarara su amor a una de sus señas de identidad, un Pablo Blanco cincuenta años de servicio al club las 24 horas de los 365 días del año.

La reunión de béticos con derecho a toque (al poder) se saldó con apoyo mayoritario al consejo. Hubo críticas que no pasaron de castaño claro, cuando en el pasado era de lo más oscuro, y al final hubo tiempo incluso para que los rectores ejercieran de boy scouts, pañuelo verde al cuello, e hicieran la buena acción del día explicando a la escuálida oposición la diferencia entre deuda y pasivo. Otro año lo mismo se debería contar con Joaquín a modo de Ricky Gervais en los Óscar, para presentar la cosa y hacerla más divertida.

El jueves se le dio un más que merecido homenaje a Pablo Blanco, que al final se convirtió también en un reconocimento del sevillismo profesional y amateur a Daniel, el Terrible, Bertoni. Tan fácil de palabra como en su día para dejar la pierna atrás en las áreas y cobrarse penaltis, el mundialista argentino, a diferencia del homenajeado con bastantes kilos de más, pudo comprobar la admiración que aún se le profesa aquí.

Una semana estupenda, vaya, si no fuera porque mañana Sevilla y Betis tienen partido, eso que con la retranca que gastaba, decía Miguel Muñoz que le quitaba hermosura al fútbol. Dependiendo de lo que hagan hoy Atlético y Barcelona, los de Pablo Machín pueden ser mañana líderes de la clasificación en la jornada 12+1 de ganar al Valladolid, mientras que la tropa de Quique Setién tiene la ocasión de refrendar ante un Villarreal en permanente y dadivosa «hora feliz» en el estadio de la Cerámica su nueva apuesta por la posesión inteligente. O sea, la que sirve de algo.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla