Papeleta de la Lazio, rival del Sevilla FC en la Europa League
Papeleta de la Lazio, rival del Sevilla FC en la Europa League

Para Rennes y Lazio la mala suerte fue por barrios

A los franceses les amenaza lo excelso de Lo Celso, que los goleó hace un año, y a los italianos les toca competir con quien no quiso a sus estrellas
Por  9:57 h.

Por aquí no nos gusta lo mixto. Ni el sandwich de york y queso, ni el artículo futbolístico en que se fundan Betis y Sevilla, por recién salido del horno uefo que esté el pan. Y sin embargo, al articulista le encantan esas ocasiones en que puede hacer sevillanía enorgulleciéndose de verlos juntos, nunca revueltos, como ayer, en el sorteo de Nyon, donde cada vez que sonaba un nombre, de Malmoe a Estambul, de Kiev a Lisboa, se oía un «ufff»: unos, de satisfacción, por haberse librado de ellos; otros, de decepción, por desear haberlos gozado en lugar de los Plzen o Borisov de turno; dos, cercanos, en Francia y en Italia, por no creerse el infortunio de haber cruzado su camino con equipos tan punteros de LaLiga.

Dicen que el Sevilla tuvo mala suerte, pero vaya tela del telón la de la Lazio, emparejada con la pentacampeona del torneo y primera perseguidora del Barcelona, que no de Messi, inalcanzable siempre, en la clasificación de la competición regular española. Luego ocurrirá lo que sea, pero por Roma se andarán preguntando qué penitencia estarán cumpliendo para tocarles competir con el equipo que no quiso a sus estrellas actuales: Immobile, la espina de Emery; Luis Alberto, el lunar de Monchi, y Joaquín Correa, el niño mandangoso de Sampaoli. No les va a faltar a ninguno de ellos ganas de vengarse de su ex. Eliminatoria top a la vista.

Fue conocer por Rennes al rival de los suyos, el Betis, y pensar que se les venía encima lo excelso de Lo Celso, el chico que hizo diabluras hace poco menos de un año en el Roazhon Park como manijero del París Saint Germain, triunfante aquella jornada copera por 1-6. Y eso que estaba arriba en la liga; ahora es undécimo. Puede dar fe de ello, Ben Arfa, su compañero en la plantilla dirigida por Unai Emery, hoy estrella del cuadro rojinegro, o el sevillista Gagnon, que lo sufrió como rival aquella noche.

Sevilla y Betis lucen así en la tierra como bajo el cielo europeo. Vivos en las tres competiciones, al alza en su fútbol y ante el gol a finales de 2018, ambiciosos en sus objetivos para 2019. Gocémoslo, que no abundan las temporadas así.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla