Los jugadores del Sevilla, durante un entrenamiento (Foto: ROCÍO RUZ)
Los jugadores del Sevilla, durante eentrenamiento (Foto: ROCÍO RUZ)

Sevilla FC: De aquí al día 6, de tres en tres y de once en once

Lo que se pondrá a prueba será el trabajo de Monchi a la hora de duplicar los puestos y del técnico para que el equipo rinda bien juegue quien juegue
Por  9:39 h.

Tuvo el Sevilla una pretemporada muy medida de amistosos y pródiga en entrenamientos que permitieron conjuntar a un plantel remozado al cincuenta por ciento, un comienzo de campaña cómodo en el calendario y en el marcador, y ahora, tras ese odioso parón liguero de todos los septiembres, a Julen Lopetegui y a sus hombres se les comprime la competición hasta el punto de que sólo habrá tiempo para jugar y recuperar. Siete partidos en 21 días, mucho tiempo en avión, en salas de espera y en hoteles, y los primeros pasos en un torneo europeo que, por corto en la fase de grupos, no admite más de un traspiés.

Todo el mundo ha coincidido en la solidez demostrada por el equipo blanco en el inicio liguero. Lopetegui también. Tan satisfecho quedó que apenas varió el dibujo y los muñecos en las tres jornadas disputadas. Pero ahora, cuando se jugará casi de tres en tres días, el donostiarra se verá obligado a pensar de once en once. De los once titulares en Mendizorroza para afrontar el partido con el Alavés, al once que saltará al campo el jueves próximo en el estadio de Tofiq Berhamov, como todo el mundo sabe en el quinto Qarabaj azerbayano. Y así sucesivamente, hasta que el 6 de octubre vuelva a pararse la noria. Lo que se pondrá a prueba en este plazo será la solidez del trabajo de Monchi a la hora de duplicar los puestos y del técnico para garantizar un rendimiento similar juegue quien juegue, incluido Dabbur, que no lo hace ni en sueños.

Es lo que tiene el participar en tres competiciones y el ostentar el cuarto límite salarial de la Liga, que las exigencias se multiplican. Para Barcelona, Atlético y Real Madrid, que le anteceden en la generosidad de las fichas, la imposición es ganarlo todo. Por aquí todo es más modesto y con objetivos a corto plazo, como ganarle al Alavés en Vitoria, cosa que sólo se ha conseguido dos veces en las últimas doce visitas; que los delanteros marquen goles, incluso en el frío de Bakú, o que Vaclik no tenga que jugarlo todo porque Bono sea rico en recelos de la afición. Nada especial una temporada más, la decimoquinta de dieciséis.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla