Carlos Marchena. Foto: Sevilla FC
Carlos Marchena. Foto: Sevilla FC

Sevilla FC: Cedes a Marchena y te ponen mirando para Mairena

Ahora lo único que pasa al parecer es que el señor Rubiales es culé: al Madrid lo castigó por su egoísmo y al Barcelona le ayuda a reforzar su ego
Por  10:42 h.

Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, se ganó el aprecio de la mayor parte de la afición en vísperas del Mundial al destituir de manera fulminante a Julen Lopetegui como seleccionador nacional, tras anunciarse su fichaje por el Real Madrid. El personal entendió su decisión como un aviso a navegantes de que se acabaron los chanchullos de la época de Ángel María Villar y celebró de manera ostensible el triunfo de la dignidad frente a la prepotencia del poderoso. Ahora lo único que al parecer pasó es que el señor Rubiales es barcelonista. Al Madrid lo castigó por su egoísmo y al Barcelona le ayuda a reforzar su ego.

La decisión de programar la final de la Supercopa a un partido y en el extranjero supone un golpe bajo a la afición sevillista ¿Quién paga el desplazamiento y estancia en Tánger para ver el partido de todos los abonados susceptibles de acudir a la confrontación? De todos, no de los seis mil a los que se les sobornaría con la entrada, sino de aquellos abonados que hasta el 12 de agosto hayan sacado el abono total que les faculta para presenciar el encuentro de ida en el Sánchez-Pizjuán, en su casa, y sin necesidad de gastos extras en traslados, hoteles, comidas, etc.

Supone también la decisión de Rubiales, que responde al fair play del club cediendo a Marchena a la selección poniendo al Sevilla mirando para Mairena, una prevaricación por cuanto el reglamento federativo dispone que cualquier competición oficial prevalece sobre las amistosas, y en el origen de todo está un rondito del Barcelona en Estados Unidos el día 4 de agosto. El Sevilla, por su participación en las previas de la Europe League, hubo de descartar jugosos bolos veraniegos. ¿Entendería la UEFA que el club blanco reclamase un cambio de fechas de sus compromisos por tener un amistoso en la Patagonia?

La bajada de pantalones de Rubiales y su feo gesto de no comunicar al Sevilla la decisión antes que a los medios, es una prueba de que aquí no ha cambiado nada y de que los estamentos futbolísticos siguen en manos de los trileros de siempre. Son las cajas de cartón sobre las que los de siempre  posan los cubiletes.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla