Gnagnon, en el amistoso Sevilla-Extremadura (foto: Juan Flores)
Gnagnon, en el amistoso Sevilla-Extremadura (foto: Juan Flores)

Sevilla FC: Hora y media de tregua para centrarse en el Zalgiris

Hoy veremos si los últimos incorporados han asimilado ya las enseñanzas de Machín o siguen siendo pequeños saltamontes con mucho aún por practicar
Por  9:40 h.

La atmósfera guerracivilista que se respira en el Sevilla en los últimos tiempos conocerá hoy una tregua de veintiunacuarentaycinco a veintitrésymedia con la disputa de la ida de la Q3, que no es esa ronda de clasificación en la que nunca está Fernando Alonso las vísperas de los Grandes Premios de Fórmula Uno, sino el penúltimo repechón a superar por los aspirantes a disputar la fase de grupos de la Liga Europea. Cuando el escudo está en el césped no hay pendencia entre los miembros de la familia. Ya habrá tiempo de armar de nuevo las bayonetas con cualquier otro pretexto, razonable o no, y cargar desde las respectivas trincheras.
En unos tiempos en que por Nervión la opinión permanece dividida por todo, desde la devolución en efectivo o con bono de lo correspondiente al partido de la Supercopa hurtado por Luis Rubiales a considerar paciente o lenta la política de fichajes, pasando por la competencia o no del Consejo o lo beneficioso o perjudicial de una compra de acciones por un grupo inversor fuerte y ambicioso, en estos tiempos de cólera, el equipo se juega de nuevo media temporada en el enfrentamiento contra el Zalgiris Vilnus, su rival de esta noche en el Sánchez-Pizjuán.
La mejor versión del Sevilla que quiere Pablo Machín se vivió por ahora en la ida de la primera eliminatoria contra los húngaros del Ujpest. Curiosamente sin mundialistas ni fichajes, pero con los que iniciaron la pretemporada bien empapados de la estrategia del soriano. La entrada de los «buenos» en posteriores partidos difuminó esa esperanzadora sensación y hoy veremos si los incorporados han asimilado ya las enseñanzas del maestro o siguen siendo pequeños saltamontes con mucho aún por practicar.
La prueba del algodón contra los lituanos va a servir también de ensayo general para la cita del domingo en Tánger, el desfiladero propicio a las emboscadas donde Bartomeu y Rubiales han llevado al Sevilla a disputar la Supercopa, como si los sevillistas no se bastasen para provocar una avalancha de piedras sobre sí mismos por Despeñaperros, sin ir más lejos. Veremos si da tiempo para que Batshuayi, o el Batman que se desea como ariete, las remate de cabeza.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla