Lopetegui
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Sevilla FC: Leganés y Mallorca no piden relajación sino contundencia

Mal harían Sevilla y Betis en interpretar la famélica producción ajena como una invitación a relajarse y no como una gran oportunidad de reafirmar sus momentos
Por  10:09 h.

La Liga más igualada de los últimos años, la que está desvirtuando la palabra sorpresa porque cada vez llama menos la atención que el pez pequeño se coma al grande, si no de boca a cola, sí a modo de media ración bien despachada, esa Liga, le sirve a nuestros equipos este fin de semana a dos de los rivales que más ayunan en la competición. Mal harían Sevilla y Betis en interpretar la famélica producción ajena como una invitación a relajarse y no como una gran oportunidad de reafirmar el sólido momento de uno y el ascendente del otro.

La historia de la decimoquinta jornada en clave sevillana tiene agenda matutina y vespertina, que la nocturna la acaparará ese Atlético-Barcelona dominguero que cerrará la ronda. Ojalá paguen la última, dejando más abierta la clasificación de lo que está hasta ahora. Mañana, a la hora de los churros del Viernes Santo, el Sevilla se verá las caras con el Leganés, el equipo con cita evangélica. Por aquello de que los últimos serán los primeros. No desgastó Lopetegui a ningún titular en el choque contra el Qarabag. Si acaso a alguno que merecería la oportunidad de serlo, como Dabbur, el tipo que mejor inicia la jugada y mejor la remata en el área y que no ha consumido ni un minuto de Liga, como si estuviera en renting y el técnico vasco se temiera sobrepasar el kilometraje con él. Está muy bien que De Jong le proporcione sudor y tres o cuatro balones bajados de las alturas, pero no estaría de más comprobar si no sería más rentable alguien que no oficiara de gigante y cabezudo y a cambio pusiera la pelota más veces en la red.

Para hoy, no a la hora del desayuno sino de la merienda, el Betis visita Mallorca. No he leído en qué localidad se sentará Lorenzo Serra Ferrer; me imagino que no será en el palco, porque de allí también salió escaldado, aunque no fuera por su impericia con el Big Data. Buena oportunidad para Rubi de corroborar el alza de su equipo, mucho más fiable en el último mes, aunque siga haciendo funambulismo. Los jugadores ya han demostrado que están con él. Sólo falta que lo refrenden con claridad en el marcador. Confiemos en que esta vez no lo susurren, sino que lo griten.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla