Los sevillistas celebran el gol de Munir ante Osasuna
Los sevillistas celebran el gol de Munir ante Osasuna

Los rivales no les ganan a nadie, no los resuciten

El Villarreal es ahora de los equipos más regulares: no le gana a nadie
Por  9:42 h.

Jornada 17. La penúltima antes de que los señoritos por cuenta ajena e interés propio se nos vayan de vacaciones navideñas, única ocasión en el año que abandonan su condición de extraterrestres para convertirse en currantes humanos. Entre ayer y las 21 horas del domingo hay programados 10 partidos, con veinte equipos en liza. Bueno, pues sólo dos, dos, de todos los que competirán este fin de semana, no han ganado ni un encuentro en las últimas seis jornadas del calendario.

Adivina, adivinanza, ¿quiénes son? Correcto, los rivales del Sevilla y del Betis en la sesión continua de mañana en LaLiga según Tebas. Están los contrarios un poquito mejor que muertos y buscan quienes los resuciten, una de las especialidades de nuestros equipos.
En casa, será el Sevilla quien reciba la visita del Villarreal. Los castellonenses comenzaron el torneo titubeantes, pero ahora son de los más regulares: no le ganan a nadie. Desde la jornada décima, en que golearon al Alavés, hasta hoy han cosechando cuatro derrotas y dos empates y se están deslizando peligrosamente por el tobogán que desemboca en las plazas de descenso. Nada extraño si encajan mucho y marcan poco. Esto último lo comparte con los de Lopetegui, aunque los tantos de estos sean muy rentables. Está por ver, ausente aún el irascible Ocampos, por quiénes se decide arriba el donostiarra. Lo mismo le vale una reflexión profunda que el chibiricu, chibirica.
En Cornellá le espera al Betis un infierno. No como los de Estambul o El Pireo, sino el doméstico donde se tuestan los aspirantes más entusiastas al segundazo. El Español, por ejemplo, al que la temporada pasada le echó un mal de ojo Piqué y que en esta no levanta un palmo de la cola de la clasificación. A diferencia de otras campañas, no parece que los verdiblancos vayan a estar mañana como en casa en el estadio periquito. Hay confeti preparado con billetes con la cara de Rubi y de Borja Iglesias para llamarlos peseteros en su regreso. Falsos, claro, tanto como que ellos son culpables de la basura de Liga que están haciendo los blanquiazules. Espera a los béticos, en racha, un cuatro de cuatro que los metería de lleno en la pelea por Europa. Lo único que importa.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla