Pablo Machín se queja durante el Sevilla-Huesca (EFE)
Pablo Machín se queja durante el Sevilla-Huesca (EFE)

Sevilla FC: Mejor tres puntos en mano, que muchos fichajes volando

A Machín, la ausencia de Muriel le resulta irrelevante: tiene unos cuantos que le garantizan tan pocas soluciones como el colombiano
Por  10:42 h.

Mañana hay un duelo en Nervión entre el segundo y el tercer clasificado de LaLiga y en el sevillismo se habla del peso que se ha quitado de encima la plantilla con la marcha de Luis Muriel a la Fiorentina (en sentido real y figurado), de la pesadumbre porque Vicente Iborra no pueda aportar en el césped lo mucho que garantizaría en el vestuario de volverlo a incorporar, de lo «speedygonzales» que se mostró Caparrós atando ya a Munir El Haddadi y del «sí quiero» de Álvaro Morata al director deportivo cuando este, no creo que de rodillas, le mostró el anillo de compromiso. A las cuatro y cuarto en todos los relojes, por cierto. El partido.

Pablo Machín no es de los que se distrae con la cháchara propia de los zocos futbolísticos, así que el equipo podrá resentirse del turrón y de los espumosos navideños pero no del embotamiento que procura tanto ruido de fondo. Al soriano, la ausencia de Muriel le resulta irrelevante: tiene unos cuantos que le aseguran tan pocas soluciones como el ya viola saliendo del banquillo. Lo del colombiano es una prueba palmaria de la facilidad con que en el fútbol se despilfarran millones a sabiendas de la alta probabilidad de hacerlo: pagar tres mil quinientos millones de las antiguas pesetas por un jugador que ni hace goles ni se le espera resulta aberrante.

Qué Iborra no vuelva, Munir sea un fijo para junio (y acaso para ya) y a Álvaro Morata le sirva el Sevilla de prozac profesional le trae al pairo a Machín, porque su preocupación real es la propuesta que le pueda hacer mañana Diego Pablo Simeone. El bonaerense ha olido sangre esta temporada y anda empeñado en repetir la hazaña del 2014. El sevillista no podrá contar ni con Franco «Hablador» Vázquez, ni con Mercado, y el Atlético ni con Filipe, ni con Diego Costa.

Lo del centrocampista blanco no se sabe si es bueno o malo porque dependería de su día, pero que no se haya recuperado aún Costa o que Saúl ocupe el puesto del lateral brasileño suena más que bien: no está el centro de la defensa sevillista para demasiadas provocaciones y mejor el joven ilicitano en la banda, que dándole consistencia y remate al centro del campo colchonero. Y de Rey Mago, pero mago, Mateu. ¡Ojú!

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla