Ben Yedder, en el Sevilla FC-Liverpool
Ben Yedder, en el Sevilla FC-Liverpool

Sevilla y Liverpool, en el hogar de los Red Sox

En Boston, sólo un partido de preparación más, sí, pero el de mayor exigencia y con más morbo que tendrán los sevillistas en su pretemporada
Por  9:46 h.

A esa hora en que los balones se convierten en calabazas para algunos, el Sevilla juega en la madrugada del domingo al lunes en Boston contra el actual campeón de la Champions, el Liverpool de Klopp. El recinto elegido es el Fenway Park, el hogar de los Red Sox (Medias Rojas) de béisbol, un guiño a sus dos invitados. Sólo un partido de preparación, sí, pero el más exigente y con más morbo que tendrán los sevillistas en su pretemporada. La exigencia la pondrá el mejor equipo de Europa en la actualidad y el morbo, la constancia de que su entrenador aún no ha conseguido vencer a los nervionenses con ninguno de sus tres equipos (Mainz 05, Borussia Dortmund y Liverpool).

Más allá del resultado, intrascendente para ambos, el encuentro será interesante para comprobar en qué momento de la preparación se encuentran los de Julen Lopetegui tras quince días de trabajo y, sobre todo, el grado de asimilación por los jugadores de los conceptos básicos que trata de tatuar el guipuzcoano y que se vieron esbozados frente al Dallas el jueves: control del balón, circulación rápida, aprovechamiento de las bandas, presión defensiva muy arriba y repliegue rápido. Con el débil rival estadounidense funcionó casi todo. Está por ver que con el rodillo inglés algunas de las virtudes no queden laminadas.

Gustó el equipo en sus anteriores comparecencias pese a llevar pocos días de agujetas y ya se atisbó lo que cada cual puede incorporar a esa red neuronal que se está formando. Que cada perfil empatice con el del resto de los compañeros es el objetivo. Hay mucho y presuntamente bueno, pero diferente, en el plantel y de lo que se trata es de establecer un denominador común por el que todos se rijan para que las guerras se combatan en grupo y no de forma individual: la idea es que convivan el sentido de la anticipación de Koundé y la contundencia de Diego Carlos; la disciplina táctica de Fernando, el potencial físico de Jonás y el primer toque de Óliver; el desborde de Ocampos y la suma por la banda de Reguilón; el fútbol colaborativo de Dabbur y el oportunismo de De Jong. Y la comunión de todo eso con lo que ya estaba y permanecerá. Que esa es otra.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla