Lopetegui, pensativo, en la ciudad deportiva mientras se ejercitan sus jugadores (Juan Flores)
Lopetegui, pensativo, en la ciudad deportiva mientras se ejercitan sus jugadores (Juan Flores)

El Sevilla se juega hoy los cuartos en Miranda

Lopetegui no se fía del cuadro de Iraola, que por algo aquello es tierra de lobos y es fácil emboscarse con piel de cordero, y se fue con todo lo que tenía
Por  10:00 h.

No hace mucho, en ese trecho de la temporada en la que De Jong penduleaba que era un primor entre el central izquierdo y el central derecho rival detrás del balón, pero sin llevarse uno a la bota, escribí que el Sevilla no tenía tanto un problema con el gol sino con los caminos que usaba para llegar a él, por previsibles, ñoños e ineficaces. El resurgir del delantero holandés, que de mejor defensa del equipo ha empezado a convertirse en su mejor goleador en los últimos compromisos, tiene mucho que ver con la vuelta de tuerca dada por Lopetegui al discurso ofensivo de los suyos, evitando el «tontitaka» y tomando los atajos hacia el portal rival que posibilita la gente de calidad del plantel.

El último zapador en llegar para abrir ese abanico de llegadas a los dominios contrarios se cruzó ayer con la expedición sevillista que marchaba a Vitoria. Suso, Jesús Joaquín Fernández Sáenz de la Torre antes de meter el DNI en la lavadora con el programa de agua muy caliente, es el hombre elegido por Monchi y Lopetegui para reforzar esas zonas del campo donde el Sevilla, con su desborde, está posibilitando crear más y mejores ocasiones de gol.

Se ahorró Suso jugar en el campo de «polvarea» del Mirandés como se va a ahorrar el peaje a su ciudad natal, Cádiz, cada vez que vaya. Allí, a media hora de Vitoria donde pernoctó la expedición, se juega hoy a una carta su nuevo equipo el pase a los cuartos de final de la Copa del Rey. Más gallegos que burgaleses parecen los pupilos de Andoni Iraola: no se sabe si suben o bajan en la clasificación de Segunda, donde son décimos. Lopetegui no se fía de ellos, que por algo aquello es tierra de lobos y en el fútbol es fácil emboscarse con una piel de cordero, y se fue no ya con todo lo que tenía, sino con el sobrante también. Es fácil pensar que abundará lo titular, porque los sueños coperos del club exigen no dar lugar a la sorpresa con una alineación patchwork, pero también a Lopetegui le podrá la prudencia, no en balde setenta y dos horas más tarde se defenderá la tercera plaza liguera ante el Alavés. Toca gestionar bien los recursos.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla