Caparrós y Setién se saludan antes del derbi (Foto: J. J. ÚBEDA)
Caparrós y Setién se saludan antes del derbi (Foto: J. J. ÚBEDA)

Un sosías de Emery para los banquillos sevillanos

Tras la etapa romántica, los clubes se decantarían por tipos pragmáticos, defensores de sus ideas, pero sin que estas solapen el fin primario: ganar
Por  9:36 h.

El Arsenal cobró ventaja sobre el Valencia en su eliminatoria de semifinales de la Liga Europea. Cómo le pasara a Unai Emery en el 2014 ante el mismo rival, aunque él en el banquillo del Sevilla, un gol en el descuento le dio una ventaja que puede ser sustancial para lograr el pase a la final. En esta ocasión no fue Mbia el postrer verdugo de los valencianistas, sino Aubameyang. De ganar la edición de este año, al fuenterribense no le faltaría un título en su palmarés desde hace nada menos que seis temporadas consecutivas.

Los avatares en este ejercicio en la banda de Betis y Sevilla, rojos y verdes, hacen presagiar cambios en la dirección técnica de los dos equipos. Ambos vendrían de unas experiencias románticas, poéticas, casi bucólicas por desarrollarse en el campo (más alejadas en uno, recientes en el otro), que por su escasa empatía con los marcadores aconsejaría un cambio de rumbo. Y nada como un sosías de Unai para ejecutarlo.

La visita del representante de Quique Setién a Sevilla, lejos de calmar los rumores sobre la desvinculación del cántabro del Betis a final de campaña, los disparó. Al final, en la decisión del Consejo casi va a pesar más el grado de crispación creado entre partidarios y detractores que la decepción por no alcanzar una plaza europea, objetivo aún posible más desde la esperanza que desde la realidad.

La consecución o no del cuarto puesto que da derecho a jugar la Champions en la 19-20 no debería tener la consideración de causa/efecto en la continuidad o marcha de Joaquín Caparrós del banquillo sevillista. Y sin embargo a nadie se le escapa que de conseguirlo, dirección deportiva y consejo podrían autocoartar su decisión por un débito moral con el utrerano.

Los nombres que están surgiendo como posibles moradores de los banquillos en los dos equipos (Bordalás en ambos casos, Rubi, Blanc…) ocupan el ala centrista del colectivo, desde el ala más amable, en el que se ubicarían los dos últimos, al más rudo, representado por el actual técnico del Getafe. Tipos pragmáticos, defensores de sus ideas, pero sin permitir que estas solapen el fin más primario de su profesión: ganar.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla