Munir, en un lance del Sevilla-Athletic (Manuel Gómez)
Munir, en un lance del Sevilla-Athletic (Manuel Gómez)

Todo es cuestión de cogerle bien el punto

Un fracaso rotundo sería para el Sevilla acabar en plaza con lista de espera, carne de julio, plomo en los gemelos nada más quitarse las chanclas
Por  11:40 h.

Javier Tebas, ese señor que se permite humillar a los clubes que le pagan, no va a estar hoy sentado en la grada de fondo del Ramón Sánchez-Pizjuán. Debería. Con abrigo de astracán y el ushanka orejero bien encasquetado en la cabeza. Tendría suerte, porque el cambio de temperatura le procuraría una cocción a fuego medio y no al alto en que hemos estado días atrás en Sevilla. Hubiera hervido como puchero en la candela. No hacía ninguna falta poner este partido ni los que los acompañan a las cuatro y cuarto de la tarde. Si es por sudar, en Nervión se hará hasta con el termómetro a bajo cero. En el césped, en la grada, en el palco. Gotas gordas aseguradas.

No es para menos. Hay mucho en juego. En lo deportivo y en lo económico. Y sólo noventa minutos, sin prórrogas ni penaltis, a lo más con los minidescuentos que gastan los árbitros pusilánimes, para conseguir el objetivo. El del Sevilla, múltiple, porque tirando de matemáticas y utopías puede ser cuarto, quinto, sexto o séptimo (aunque el último no sería una meta, sino un castigo) y simple, mucho, el del Athletic: asegurar el puesto actual y robarle al rival la cartera en su casa en el último momento antes de que se cierre la puerta del ascensor con el otro fuera.

La campaña sevillista es ya decepcionante, incluso en el poco probable supuesto de conseguir plaza de Champions. Ese era el premio soñado, pero lo barato que lo ha puesto la competición hubiera aumentado la exigencia a ser tercero, por ejemplo. Por eso, un fracaso rotundo sería acabar en plaza con lista de espera, carne de julio, condena a los campos de polvarea continentales, plomo en los gemelos nada más quitarse las chanclas.

Un punto vale, pero ¿cómo se empata? Al Athletic le compensa si por Cornellá el Español o la Real cobran ventaja en el marcador. De arriesgar y perder en Sevilla lo dejaría de txikiteo por el casco viejo la temporada próxima. Si coláramos micrófonos en el césped nos podríamos divertir con las «negociaciones» de los jugadores. El interlocutor ideal de los bilbaínos es Ibai, encantado de jugar las tres previas de la EL. «Pues para ti», le podría haber dicho Banega. Pero Ever no estará, ni se le espera. Se borró. Y el Mudo…

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla